La paz

Río Iregua jugueteando por los parajes de Viguera

La paz

No viajes desesperado tratando de encontrar lugares de mucha espiritualidad
Lo que realmente buscas está dentro de ti.
Aunque te sientes en el mismo lugar en el que Buda se iluminó,
no por eso estarás más cerca de la verdad.

La paz no está en la húmeda frescura de los bosques,
ni en la imponente cima de las montañas,
ni en el recogido interior de las cuevas.
La paz que buscas se encuentra en el mismo lugar
en el que habitan tu agitación y tu sufrimiento.
No te angusties tratando de encontrar la paz
Cuando tu corazón esté listo, ella vendrá a buscarte a ti

Ajahn Chah, Thailandia (1918 –1992)

Río Iregua por los parajes de Viguera

Nuestro hogar verdadero es la paz interior.

¿A qué se parece la serenidad profunda?
¿Qué es la confusión?
Bien, la serenidad profunda es el final de la confusión.

La paz que ha de hallarse dentro de uno se encuentra en el mismo lugar en el que se ubican la agitación y el sufrimiento
. No ha de hallarse en el bosque ni en la cima de la colina, ni es otorgada por un maestro. Donde usted experimenta sufrimiento puede encontrar la emancipación del sufrimiento. En realidad, tratar de escapar del sufrimiento es, de hecho, correr hacia él.

Si usted deja ir un poco, tendrá un poco de paz. Si dejar ir mucho, tendrá mucha paz. Si deja ir completamente, tendrá una paz completa.

De hecho, en verdad no hay nada para los seres humanos. Cualquier cosa que
pudiéramos ser se encuentra sólo en el plano de las apariencias. Sin embargo, si vamos más allá del plano de las apariencias y vemos la verdad, observaremos que no hay nada allí, sino las características universales – nacimiento al principio, cambio en la mitad y cese en el final. Eso es todo lo que hay. Si vemos que todas las cosas son así, entonces no surge ningún problema. Si comprendemos esto, estaremos contentos y en paz.

Saber lo que es bueno o malo, ya sea viajando o viviendo en un lugar: Usted no puede encontrar la paz sobre una montaña o dentro de una cueva. Aún más, puede ir hasta el lugar en el que el Buda alcanzó la iluminación sin siquiera estar un poco más cerca de la verdad.
Cualquiera puede construir una casa de madera y ladrillos, pero el Buda nos enseñó que esa clase de hogar no es nuestro verdadero hogar. Es una casa en el mundo y sigue los  caminos del mundo. Nuestro hogar verdadero es la paz interior.

Ajahn Chah, Thailandia (1918 –1992)

Esta entrada fue publicada en Actualidad, Inteligencia emocional, Madre Tierra, Motivación, Poesías, Reflexiones, Relatos, Yoga y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s