Los panes negros

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Los panes negros

xeeds2n aquel tiempo, Nicolás Nerli era banquero en la noble ciudad de Florencia. A la hora de tercia se encontraba ya sentado ante su pupitre, y a la hora de nona aún estaba allí sentado, haciendo cuentas todo el día en sus tablillas. Nicolás Nerli prestaba dinero al Emperador y al Papa. Y si no le prestaba dinero al diablo era porque temía hacer malos negocios con el que nombramos el Maligno y que no carece de artimañas.

Era audaz y desconfiado. Había adquirido grandes riquezas y despojado a mucha gente. Por ello era respetado en la ciudad de Florencia. Vivía en un palacio en el que la luz que Dios creó no entraba sino por estrechas ventanas; eso era por prudencia, pues la mansión de un rico debe ser como una ciudadela y los que poseen grandes bienes hacen bien en defender por la fuerza lo que han adquirido por la astucia.

El palacio de Nicolás Nerli se encontraba pues provisto de rejas y cadenas. En su interior, los muros estaban decorados con pinturas de expertos maestros que habían representado en ellas las Virtudes como mujeres, los patriarcas, los profetas y los reyes de Israel. Los tapices expuestos en las habitaciones ofrecían a la vista las historias de Alejandro y de Tristán tal como las cuentan en los libros. Nicolás Nerli hacía brillar su riqueza en toda la ciudad por medio de fundaciones piadosas.

Había mandado construir un hospital en la zona de extramuros cuyo friso, esculpido y pintado, representaba las acciones más honorables de su vida; en reconocimiento por las sumas de dinero que había donado para acabar Santa María la Nueva, su retrato se hallaba expuesto en el coro de esta iglesia. Se le veía en él arrodillado, con las manos juntas, a los pies de la Santísima Virgen. Se le reconocía por su gorro de lana roja, su abrigo forrado, su rostro rollizo y sus ojillos despiertos. Su buena esposa, Mona Bismantova, con expresión honesta y triste, que se podría pensar que jamás nadie hubiera obtenido de ella algún placer, se hallaba al otro lado de la Virgen, en humilde actitud orante. Aquel hombre era uno de los primeros ciudadanos de la República; como no había hablado jamás mal de las leyes y no se preocupaba en absoluto de los pobres ni de aquellos a los que los poderosos del momento condenan a pagar multas o al exilio, no había disminuido nada, en la opinión de los magistrados, la estima que había adquirido a sus ojos por su gran riqueza.

Una noche de invierno, al regresar a su palacio algo más tarde de lo habitual, fue rodeado ante el umbral de su puerta por un grupo de mendigos medio desnudos que le tendían la mano. Los apartó con duras palabras. Pero el hambre hace a los hombres ariscos y osados como los lobos: formaron un círculo a su alrededor y le pidieron pan con voz quejumbrosa y ronca. Estaba inclinándose ya para recoger piedras y lanzárselas, cuando vio llegar a uno de sus criados que llevaba sobre la cabeza una cesta de panes de centeno, destinados a los empleados de las cuadras, de la cocina y de los jardines.

Hizo una señal al de los panes para que se acercara, y, sacándolos de la cesta con ambas manos, les arrojó los panes a los menesterosos. Luego, entró en su casa, se acostó y se quedó dormido. Mientras dormía, sufrió un ataque de apoplejía y murió tan de repente que creía que se encontraba aún en su lecho cuando vio, en un rincón oscuro, a San Miguel iluminado por el resplandor que irradiaba de su propio cuerpo. El arcángel, con la balanza en la mano, estaba cargando los platillos. Al reconocer en el platillo que pesaban más las joyas de las viudas que guardaba como fianza, la multitud de recortes de escudos indebidamente retenidos y algunas piezas de oro muy bellas, que sólo él poseía y que había adquirido por usura o por fraude, Nicolás Nerli reconoció que era su vida, ya finalizada, lo que san Miguel estaba pesando en su presencia. Miró atento y preocupado.

-Señor San Miguel -le dijo-, si ponéis en un platillo todas las ganancias que he obtenido en mi vida, colocad en el otro, os lo ruego, las hermosas fundaciones con las que he puesto de manifiesto mi piedad. No olvidéis la cúpula de Santa María la Nueva a la que contribuí financiando la tercera parte, ni el hospital de extramuros, que he construido por completo con mi dinero.

-No temáis, Nicolás Nerli -respondió el arcángel-. No me olvidaré de nada.

Y con sus manos gloriosas colocó en el otro platillo la cúpula de Santa María la Nueva y el hospital con el friso esculpido y pintado. Pero el platillo no se movió. El banquero sintió gran inquietud.

-Señor san Miguel -dijo de nuevo-, buscad bien. No habéis colocado en ese platillo de la balanza ni mi hermosa pila del agua bendita de San Juan, ni el púlpito de San Andrés, en donde está representado el bautismo del Nuestro Señor a tamaño natural. Es una obra que me costó muy cara.

El arcángel colocó el púlpito y la pila encima del hospital en el platillo, que tampoco se movió. Nicolás Nerli empezó a notar que su frente se inundaba de un sudor frío.

-Señor arcángel -preguntó-, ¿estáis seguro de que vuestra balanza funciona correctamente?

San Miguel respondió sonriendo que, al no ser la balanza como las que usan los lombardos de París ni como las que usan los cambistas de Venecia, aquélla no carecía en absoluto de exactitud.

-¡Cómo! -suspiró Nicolás Nerli, completamente lívido-, ¿la cúpula, el púlpito, la pila, el hospital con todas sus camas, no pesan, pues, más que una brizna de paja o que el plumón de un pájaro?

-Ya lo estáis viendo, Nicolás -dijo el arcángel-, y, hasta el momento, el peso de vuestras iniquidades es muy superior al peso ligero de vuestras buenas acciones.

-Voy a ir al infierno, pues -dijo el florentino. Y sus dientes castañeteaban de espanto.

-¡Tened paciencia, Nicolás Nerli -prosiguió el pesador celeste-, paciencia! No hemos terminado aún. Nos queda esto.

Y el bienaventurado Miguel tomó los panes de centeno que el rico les había lanzado a los pobres la víspera. Los colocó en el platillo de las buenas obras, que descendió de repente, mientras que el otro subía, quedando ambos platillos al mismo nivel. El fiel de la balanza no se inclinaba ni a la derecha ni a la izquierda y la aguja indicaba la igualdad perfecta de los dos pesos. El banquero no podía creer lo que veían sus ojos. El glorioso arcángel le dijo:

-Como estás viendo, Nicolás Nerli, no eres apto ni para el cielo ni para el infierno. ¡Anda, regresa a Florencia! Multiplica en tu ciudad esos panes que diste con tus manos, de noche, sin que nadie te viera, y serás salvo. Pues no basta con que el cielo se abra para el ladrón que se arrepiente y para la prostituta que llora. La misericordia de Dios es infinita: es capaz de salvar incluso a un rico. Sé tú ese rico. Multiplica los panes cuyo peso puedes ver en mi balanza. ¡Anda!

Nicolás Nerli se despertó en su lecho. Decidió seguir el consejo del arcángel y multiplicar el pan de los pobres para lograr entrar en el reino de los cielos.

Durante los tres años que pasó sobre la tierra después de su primera muerte, fue caritativo con los menesterosos y muy generoso en limosnas.

 Anatole France  (1895)

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Amarme

¿Si yo no soy para mí, quién será para mí?

¿Si sólo soy para mí, quién soy yo?

¿Y si no ahora, cuándo?

Rabí Hillel

Niño geopolítico mirando el nacimiento del hombre nuevo,obra de Salvador Dalí

Niño geopolítico mirando el nacimiento del hombre nuevo,obra de Salvador Dalí

Amarme

Independientemente de nuestro género sexual, todos poseemos un aspecto femenino y un aspecto masculino internos y la relación entre éstos – la pareja interior – tiende a reproducirse en nuestros vínculos.

Solemos relacionarnos con los aspectos exteriores de la vida a través de su correspondencia con nuestros patrones internos. Así, cuando nos atrae otra persona, la misma está espejando aspectos tanto conscientes como inconscientes de nuestro propio ser.

Habitualmente esperamos que el otro/a nos proporcione aquello de lo que carecemos, o creemos carecer. Muchos de los conflictos que atravesamos en la vida tienen una trastienda de baja autoestima. En las dificultades dentro del ámbito de la pareja, en el plano laboral, en las relaciones con familiares y amigos existen siempre zonas profundas en las que no confiamos. Algunas tienen que ver con creencias de base, que desmoronan la fe en nosotros mismos de manera visible y obvia; otras son creencias que subyacen bajo capas de un aparente “todo está bien”.

Construir la propia autoestima es plantar las semillas para amarse a sí mismo, la base para cualquier relación amorosa con otra persona.

Al mencionar la idea de amarse más y mejor a sí mismo podríamos temer caer en un amor narcisista que, más que acercarnos, nos aparte del resto de la humanidad. Esta propuesta no implica quedarnos, como Narciso, prendidos al propio reflejo en el estanque, embelesados con nuestra imagen. Se trata más bien de reconocer y revalorizar todo lo que tenemos de positivo. Cuando nos conectamos con nuestras partes más luminosas y amorosas absorberemos la energía necesaria para ingresar también en los rincones más oscuros, construyendo así una percepción más plena de quién somos verdaderamente.

La forma en que nos describimos colorea todas nuestras experiencias. ¿Quién sabe desde cuándo o desde quién comenzamos a definirnos de determinada manera? Lo cierto es que todas nuestras ideas y pensamientos producen resultados, y nuestros diálogos internos son la base sobre la cual construimos nuestra experiencia de la realidad. Todo cuanto consideremos real o verdadero se convierte, eventualmente, en una realidad para nosotros.

Es clásico el ejemplo de quien cree que es rechazado por otros. Sin proponérselo, su actitud y su expresión hacen que efectivamente lo rechacen. Si tengo la idea de que no soy lo suficientemente valiosa como mujer y que debido a ello mi pareja me abandonará, comenzaré a aferrarme, a exigir, a reprochar y controlar, y estas reacciones lo inducirán eventualmente a distanciarse y/o a abandonarme, confirmando así mi creencia.

Estas son las famosas profecías auto-cumplidas, en las que terminamos creando lo temido, atrayendo hacia nosotros precisamente aquello que tratábamos de evitar.

A todos nos hubiera gustado escuchar frases amorosas de nuestros padres, y nos gustaría que nuestra pareja y amigos nos dijesen cuánto valemos. Sin embargo, nos cuesta decírnoslo a nosotros mismos.

Tendemos a esperar que sean los demás quienes retruquen nuestra percepción negativa con halagos, felicitaciones y miradas de aprobación. Sin duda es agradable recibir alabanzas, pero esa dosis de autoestima foránea no es duradera ni suficiente.

Lamentablemente, vivimos con la sensación de que el amor está fuera de nosotros, que es algo que nos dan o nos quitan, un regalo, un premio, algo que merecemos o dejamos de merecer en función de que cumplamos con determinados requisitos (ser jóvenes, delgados, atractivos, inteligentes, exitosos, carismáticos, etc.)

Desde pequeños recibimos una serie de mensajes sobre el amor que nos condicionaron, haya sido esto debido a actos, frases escuchadas o sensaciones corporales basadas en acontecimientos vividos, y/o en la interpretación personal que realizamos en función de éstos.

Hoy, ya adultos, necesitamos redefinir nuestra noción del amor.

Para ello, puede ser útil formularnos y responder a las siguientes preguntas:

¿Cuánto soy capaz de amarme a mí mismo?

¿Cuánto me disgusto, critico, condeno, amonesto?

¿Cuánto soy capaz de cuidarme y darme lo que necesito?

¿Cuánto placer me permito tener en mi vida cotidiana?

¿De qué formas me descuido y me abandono?

¿Cuán desarrollada está mi capacidad para dar y recibir? ¿Cuál me resulta más fácil, y por qué? (Frecuentemente preferimos dar a recibir ya que esto último implica mayor vulnerabilidad).

¿Cuán desarrollada está mi capacidad para mostrarme auténticamente? ¿Cuándo me expreso como realmente soy y cuándo muestro una de mis máscaras?

¿Cuál es la creencia personal que más necesito modificar para poder aceptarme y amarme sin condiciones ni exigencias inalcanzables?

Cuando logro darme cuenta de que soy mi propia fuente de amor, todo cambia de dirección – yo soy responsable de transformarme y darme aquello que espero del afuera.

El amor no existe afuera de nosotros – debemos buscarlo en su morada íntima que es nuestro propio corazón.

¿Quién si no yo puede aceptarme y amarme con todas mis características? ¿Quién si no yo conoce la historia de mi niño interno, no para lamentarme sino para sanar mis propias heridas? ¿Quién si no yo tiene en su poder el pasaje de ida y vuelta hacia lo profundo de mi corazón?

Trabajar para construir la propia autoestima es un acto de amor – amor hacia uno mismo que se traduce luego en una mayor capacidad de amar realmente a los demás.

Alicia Schmoller

 

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Notre Dame de París

“Y la catedral no era sólo su compañera, era el universo; mejor dicho, era la Naturaleza en sí misma. Él nunca soñó que había otros setos que las vidrieras en continua floración; otra sombra que la del follaje de piedra siempre en ciernes, lleno de pájaros en los matorrales de los capiteles sajones; otras montañas que las colosales torres de la iglesia; u otros océanos que París rugiendo bajo sus pies”.

Victor Hugo, Nuestra Señora de París (1831)

La catedral a finales del siglo xix según un grabado de Alfred-Alexandre Delauney

Catedral Gótica de Notre Dame de París (1163-1345), Patrimonio de la Humanidad, bello grabado de finales del siglo XIX obra de Alfred-Alexandre Delauney.

La tarde de este lunes 15 de abril de 2019, todos nos sentimos parisinos, sobre todo, los que hemos tenido la suerte de conocerla, en su bello emplazamiento de la Isla de la Cité parisina, y compartimos tristeza e impotencia ante las imágenes del incendio de Notre Dame de París. La bella Catedral Gótica sufrió daños importantes, entre otros, dos tercios de la techumbre se quemaron, la aguja central se desprendió, resultaron gravemente dañados los majestuosos rosetones y vidrieras, los tres órganos, el principal, considerado uno de los mejores del mundo. Es un deseo, creo que de todos, el volver a ver esta emblemática joya, otra vez luciendo en todo su explendor. J.L.Soba

Alan Tordjeman

Cuadro de Alan Tordjeman

Construida entre los años 1163 y 1245, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1991, y durante sus ocho siglos y medio de vida, ha servido de inspiración entre otros al escritor Victor Hugo, que la inmortalizó con su libro “Notre Dame de Paris” publicado en 1831, y al pintor Jacques Louis David, que pintó ” La consagración de Napoleón”, plasmando en una magna obra, la coronación de Napoleón Bonaparte, en Notre Dame, el 2 de diciembre de 1804. Acogió también hechos históricos relevantes, como la beatificación de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra.

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Notre Dame de París

A Mario Flórez

Siempre llegué al amor por caminos de engaño.
Antes de verte, indemne, frente a mí, en los declives
de un verano imborrable, piedra sagrada, fuiste
un vago sueño de arcos y de luz insinuándose
por el cielo inventivo de mi infancia, y al verte
real como mis manos, calladamente cierta,
tu corteza prehistórica se burló de mis sueños:
no eras el sol de piedra que flotaba en la mente.

Dormía allí una roca. La alzaron siglo a siglo
dolorosas estirpes de polvo. Vi en la noche
las puertas asimétricas, las toscas torres truncas,
los flancos floreciendo de demonios sardónicos.
Sólo vi tu apariencia de navío infernal,
tu alto cuerpo amasado por el miedo, y sentí
que efundiendo la lumbre de la superstición
todo lo contagiabas de pavor medieval
como un grito en la música apacible.

No todo en mis alarmas era error, pero luego,
frecuentando tus nichos, tu esplendor, fui entendiendo
que la belleza llega con máscaras atroces,
que a su primer encuentro lo sagrado horroriza.
Sé que da miedo hallar, hecho ya, lo imposible,
que antes de ser pensado, el mismo cielo espanta.

Así como a los mundos que sin saberlo giran
hechizando la noche con sus brasas perfectas,
vi el vuelo de tus bóvedas, la ebria piedra sin peso
flotando sobre el río de la plegaria humana.
Vi los arcos quebrados, las remotas ventanas,
las altas escaleras cuyo rumbo es enigma,
los cristales que quiebran y disgregan la luz.
Lento husmea el sabueso de la mente en las causas,
tras cada ojiva advierte la previa idea, el acto,
y percibe en las cóncavas, exquisitas alturas,
la labor de una sabia multitud invisible.
Veo en un brusco instante hormiguear los siglos:
la piedra rigurosa
se ordena, fiel al sueño de afanosas estirpes,
cruzan picas, plomadas, martillos, sogas, ángeles,
en el aire alabean ecuaciones y andamios
y fe y miedo trenzados alzan la roca mística.

Y una paz misteriosa nos da el saber que el templo
ascendió de las frentes y las manos del hombre,
por la noche el viento, cayendo hacia los astros.
Que algo divino ardía como fiebre en la sangre,
algo que no sabemos y que no preguntamos,
porque el misterio debe durar en el misterio
y es bello para el hombre que algo perdure oculto.

Así aprendí a querer tu compleja estructura,
allí estaba, envolviéndome,
tu cielo acastillado donde aletea la música,
los colores mordidos por la húmeda tiniebla,
la meditada oblicua de la luz en las criptas,
los sepulcros que agrava un lóbrego latín.
Allí estabas, dibujo fiel de la mente gótica,
retrato de una edad hecha de ley y de abismo,
batalla contra el caos perpetuada en la piedra.
Y te amé en esas tardes sin comprenderte, y fuiste
el sitio señalado para el éxtasis
cuando una aciago amor socavaba mi alma.

Ahora, lejos, Basílica, te recuerdo, orgulloso
de haber amado en ti todo lo que perdura.
En la memoria avanzo de nuevo por tu calma,
se ennoblece otra vez mi conciencia en tu música,
algo anterior a mí tiembla en mí contemplándote.
Morosamente busco lo que conozco y amo,
y no sé, al celebrarte,
qué celebro en secreto, más antiguo y más íntimo;
qué obstinado edificio de la mente o la sangre,
como el rostro anterior que un nuevo rostro evoca,
traza con sus hipérboles la memoria inexacta.

William Ospina, En su libro “La luna del dragón” (1991)

Paris-Notre Dame

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El mito del vino se cae: sólo una copa al día ya perjudica tu salud

Comparto esta entrada, que bien a mi pesar, desmitifica lo que siempre nos han comentado sobre el vino. Lo hago como deber que tengo de compartir todo aquello que creo de interés.  Para aquellos que crean que es una broma o invención la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), que lo comprueben en Internet. Los datos ahí están, luego cada uno, con conocimiento de causa, que haga lo que quiera, yo soy riojano y me seguiré tomando de vez en cuando un buen vaso de vino de Rioja.  J.L.Soba

-vinos-

El mito del vino se cae: sólo una copa al día ya perjudica tu salud

Un nuevo informe de la Sociedad Americana de Oncología Clínica apunta que el consumo de alcohol, incluso en dosis moderadas, está relacionado con un mayor riesgo de padecer distintos tipos de cáncer.

Seguro que lo has escuchado alguna vez o lo has leído en los periódicos: “Una copita de vino al día es buena para la salud”. La frase, que se repite como un martillo pilón desde (casi) el comienzo de los tiempos y se ampara en el tan cacareado consumo “moderado” o “responsable”, ha calado hondo en la sociedad. De hecho, asegurar en ciertos foros lo contrario puede llegar a ser considerado poco menos que un sacrilegio.

Lo cierto es que esta creencia tiene cierto poso de verdad. Son muchos los trabajos -publicados en revistas de prestigio incluso- que han hablado sobre las bondades del vino para la salud. En 2012, por ejemplo, la revista The BMJ, una de las biblias de la literatura médica, publicó un estudio que apuntaba que beber media copa de vino al día (cinco gramos) podría llegar a evitar más de 4.500 muertes al año en Inglaterra. Así, el pasado mes de julio, sin ir mucho más lejos, otro trabajo publicado en la revista Diabetología, de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes, señalaba que beber alcohol tres o cuatro veces a la semana de forma moderada podría ayudar a reducir en un 30% el riesgo de padecer esta enfermedad. Investigadores españoles también han apuntado que el vino es un firme aliado a la hora de combatir trastornos como la depresión.

Estas investigaciones chocan de frente con una corriente científica que, desde hace años, no sólo afirma que los beneficios del consumo “moderado” de alcohol son más que cuestionables; sino que, en pos de nuestra salud, aboga por eliminar o reducir a su máxima expresión el consumo de bebidas espirituosas y cortar de raíz su promoción. La última institución en alzar la voz ha sido la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), que hace unos días publicaba una revisión en la que concluía que el consumo de alcohol, incluyendo el “moderado”, está relacionado con “un mayor riesgo de padecer varios cánceres importantes, incluidos los de mama, colon, esófago y de cabeza y cuello”.

Lo que dice la OMS

Según Paloma Quintana, dietista-nutricionista de Centro Aleris y miembro de la asociación Dietética sin patrocinadores, la importancia de este nuevo informe radica en que establece una “relación causal directa” entre el consumo de alcohol moderado y el riesgo de padecer cáncer. “Apunta incluso que es posible que esté relacionado con otros tipos y que, conforme aumenta el consumo, mayor es el riesgo de padecer esta enfermedad”, añade la experta.

ASCO no es, ni mucho menos, el único organismo que ha alertado sobre los efectos nocivos que puede tener para nuestra salud una copita de vino. En 2012, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un extenso documento, Alcohol in the European Union. Consumption, harm and policy approaches, en el que se señalaba que “aunque se ha encontrado un pequeño efecto protector entre el consumo ligero y moderado de alcohol sobre las enfermedades isquémicas, su consumo ha de considerarse como enormemente tóxico para el sistema cardiovascular”.

El informe, tal y como explica el dietista-nutricionista Juan Revenga, señala que, aunque algunos estudios parecen demostrar que el consumo ligero y moderado tiene un efecto protector en lo relacionado con enfermedades isquémicas, “sin embargo, cada vez más, se entiende que este efecto se debe a factores de confusión relacionados con la posición social”. Además, la OMS también señala que “no existe ningún efecto protector para los más jóvenes”, que cualquier efecto protector “desaparece” si se produce un consumo excesivo aunque sólo sea una vez al mes y que, en lo relacionado con las personas mayores, “la reducción del riesgo de fallecimiento por enfermedad isquémica se obtiene de forma mucho más efectiva mediante la realización de actividad física y con una dieta más saludable que tomando bajas cantidades de alcohol”.

Pero entonces, ¿el vino no es bueno para el corazón?

Hace dos años, en 2015, un nuevo estudio de cohortes publicado en The BMJ volvía a limitar los beneficios de tomar alcohol con moderación. Según los resultados obtenidos por los investigadores del University College de Londres (Reino Unido), que tuvieron en cuenta tanto su estilo de vida, como circunstancias personales y socioeconómicas, la actividad protectora se reducía a mujeres mayores de 65 años y, en menor medida, a hombres de entre  50 y 64 años. Pero, ojo, los investigadores señalaron también que ni siquiera en estos casos en los que había leves mejoras podría establecerse una relación directa.

Pese a todo, hay investigadores que siguen insistiendo en las bondades del consumo moderado de alcohol, y más en concreto del vino. Según Ramón Estruch, investigador del servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic de Barcelona y exmiembro del comité científico de la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (Fivin), cuyo patronato está compuesto por productores de vino, “está más que demostrado que el consumo moderado e incluso excesivo de bebidas fermentadas protege a nivel cardiovascular e incluso cerebral”.

Estruch asegura que muchos de los estudios poblacionales que concluyen que el consumo moderado de alcohol afecta negativamente a la salud pueden contener errores metodológicos. “Los sujetos tienen tendencia a registrar que beben menos de lo que beben en realidad. Se registra un consumo moderado cuando en realidad se consume en mayor cantidad que la señalada, un efecto conocido como underreporting”, apunta. “Además, el efecto a nivel general cambia absolutamente si tomas una bebida fermentada con una dieta no saludable que si, en cambio, lo haces dentro de un patrón saludable dentro de la dieta mediterránea, como comprobamos con el estudio Predimed”, añade.

¿’Miedo’ en la OMS?

¿Por qué entonces la OMS y distintos organismos internacionales alertan sobre el grave impacto que puede tener para la salud una copa diaria de vino? Según Estruch, por prudencia. “A los organismos internacionales como la OMS les da mucho miedo hacer recomendaciones generales de consumo de alcohol. Temen que por recomendar una copa de vino al día se pueda favorecer un consumo excesivo de alcohol e incluso el alcoholismo”, asegura el médico del Clínic de Barcelona.

La opinión de este investigador suele levantar ampollas entre algunos expertos en nutrición, que apuntan que pese a que determinados aspectos de nuestra salud puedan verse beneficiados por un consumo mínimo de bebidas alcohólicas, los perjuicios potenciales a los que nos enfrentamos son mucho mayores.

“Los beneficios que se asocian al consumo moderado de bebidas alcohólicas se pueden encontrar en el consumo de frutas, verduras y hortalizas, que es lo más certero en términos de alimentación para prevenir el riesgo de cáncer y de problemas cardiovasculares”, apunta Paloma Quintana. “¿Que el consumo bajo o moderado de alcohol puede ser compatible con una vida saludable? Sí. Pero que no sea tan nocivo no significa que tenga beneficios. Y, por supuesto, bajo ningún concepto debería promocionarse desde el punto de vista de la salud”, finaliza.

José Andrés Gómez, en el periódico digital El Español, 15 de noviembre de 2017

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El saludo

La Belleza del corazón
es la belleza duradera:
sus labios brindan
el agua de vida para beber.
Verdadera es el agua,
quien la vierte,
y quien la bebe.
Los tres se vuelven uno
cuando tu talismán está hecho añicos.
Esa unidad no la puedes conocer
por medio de la razón.

Rumi

El Profeta Mahoma o Muhammad

El Profeta Mahoma o Muhammad

El saludo

xccdsxuentan que, cada vez que el Profeta Muhammad paseaba por cierta calle de La Mecca, como era su costumbre, solía saludar a todos con los que se cruzaba, incluido un hombre de avanzada edad que se sentaba a las puertas de su casa. No obstante, el anciano, cada vez que el Profeta le saludaba, le escupía en su chilaba y le volvía el rostro, refunfuñando y maldiciendo esperando poder molestarlo. Sin embargo, el carácter del Profeta era demasiado humilde como para enfadarse por algo así y sencillamente seguía su camino sin decir nada.

Cada día se repetía la escena y cada día el Profeta recibía desprecios, insultos y escupitajos como si nada. Sin embargo, cierto día, al pasar por aquel lugar y ver que el anciano no estaba sentado donde siempre, Muhammad se preocupó mucho, y pensando que podía haberle sucedido alguna desgracia, se decidió a llamar a su puerta. El anciano, cuando abrió la puerta y vio que era el Profeta, creyó que había venido a ajustarle las cuentas y sintió mucho miedo, sin embargo, Muhammad, en tono muy dulce, le explicó que, al no verle sentado en su puerta, se había preocupado por su salud y por eso había llamado. El anciano, bajando el rostro por la vergüenza de haber tratado así a un hombre semejante, le confesó que efectivamente estaba enfermo. Entonces Muhammad fue al mercado y le compró alimentos, se los trajo, le hizo de comer y lo cuidó hasta que recobró las fuerzas. No sabemos si finalmente aquel hombre se hizo musulmán, pero sí sabemos que ya jamás volvió a negarle el saludo.

Cuento de la Tradición Sufí

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Noche Oscura del Alma

“Noche oscura del alma” es una metáfora utilizada para describir una fase en la vida espiritual de una persona, marcada por un sentido de soledad y desolación. Se hace referencia en tradiciones espirituales de todo el mundo, pero en particular en el cristianismo.

La canadiense con ascendencia escocesa e irlandesa, Loreena McKennitt, cantante de música celta e intérprete de piano y arpa, publicó en 1994 The Mask And Mirror (La máscara y el espejo) , para mí su mejor disco. Las raíces de este álbum son profundas y bifurcadas. Se remontan al Medievo, cuando en la Península Ibérica convivían cristianos, moros y judíos. Leyendo el ardiente poema ‘Noche oscura del alma’, del místico San Juan de la Cruz, le surgió la idea de ponerle voz. Así es como nació la que, a mi juicio, es la mejor canción de Loreena: The Dark Night Of The Soul’(La noche oscura del alma), una epifanía para los oídos sensibles.

Os dejo con el vídeo de esta hermosa canción de  Loreena McKennitt y con la mística poesía de San Juan de la Cruz en la que está inspirada.

Noche Oscura del Alma

En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.

A oscuras y segura,
por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquésta me guiaba
más cierto que la luz de mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche que guiaste!
¡oh noche amable más que el alborada!
¡oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!

En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

San Juan de la Cruz (1583-1584)

 

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Anécdota acerca del descenso de la moral de trabajo

Hoy comparto un bello y reflexivo relato, con gran difusión por la red, pero la mayoría de las veces sin citar a su autor, o lo que es peor, atribuyéndosela otros. Este relato, lo escribió en 1963 Heinrich Böll, escritor alemán, máximo exponente de la literatura alemana de posguerra, ​ también llamada “literatura de escombros”.​ Heinrich Böll recibió el Premio Nobel de Literatura en 1972.

Viejo pescador en Trani (Italia) foto J.L.Soba

Viejo pescador en Trani (Italia) foto J.L.Soba

Anécdota acerca del descenso de la moral de trabajo


xEEEEEEEEEEEEn un puerto de la costa occidental de Europa descansa, dormitando en su barca de pesca, un hombre pobremente vestido. Un grupo de turistas bien vestidos coloca una nueva película de color en su nuevo aparato fotográfico para retratar la idílica escena: cielo azul, verde mar con blancas y pacíficas crestas de olas, barca negra y boina roja de pescador. Clic. Otra vez clic y, como no hay dos sin tres, un nuevo clic. Este ruido frágil, casi hostil, despierta al pescador adormecido, que se levanta amodorrado y busca, perezosamente, su paquete de cigarrillos.

Pero, antes de que haya encontrado lo que busca, el diligente turista ya le ha puesto una cajetilla bajo la nariz, y si es verdad que todavía no le ha embutido el cigarrillo en la boca, sí se ha depositado en la mano, y un cuarto clic, el del mechero, pone punto final a tan apresurada cortesía. A través de este desmesurado y nunca demostrable exceso de vivas atenciones, se ha creado una extraña confusión, que el turista, conocedor de la lengua del país, intenta salvar por medio de una conversación.

-Hoy pescarán mucho.

Su interlocutor sacude la cabeza negativamente.

-Pero se me ha dicho que el tiempo es bueno.

El pescador, esta vez, asiente con la cabeza.

-¿No saldrá a la mar, pues?

El pescador sacude de nuevo la cabeza y aumenta el nerviosismo del turista. Con seguridad le preocupa el bienestar de aquel hombre tan pobremente vestido, al mismo tiempo que le roe el remordimiento por la oportunidad perdida.

-¡Oh! ¿Acaso no se encuentra bien?

El pescador pasa, por fin, del lenguaje de los signos a la palabra verdaderamente hablada.

-Me siento fantásticamente bien -contesta-; nunca me he encontrado mejor.

Se levanta, se despereza como si quisiera demostrar su atlética constitución.

-Me siento magníficamente.

La expresión del semblante del turista se hace cada vez más sombría y no puede reprimir la pregunta que, por decirlo así, está a punto de hacerle estallar el corazón:

-Pero ¿por qué no se hace entonces a la mar?

La contestación llega pronta y clara:

-Porque ya he salido esta mañana.

-¿Pescó mucho?

-Tanto que ni siquiera tengo que volver a salir; cuatro langostas han ido a parar a mis cestas, y casi dos docenas de caballas…

Por fin despierto, el pescador se levanta y da unas palmadas en el hombro del turista para tranquilizarle. La preocupada expresión de su rostro le parece producida por una congoja injustificada, pero que le atormenta.

-Incluso tengo lo suficiente para mañana y para pasado mañana -dice, para aligerar el alma del extraño-. ¿Fuma uno de los míos?

-Sí, gracias.

Se meten los cigarrillos en la boca, se produce un quinto clic, y el extranjero, moviendo la cabeza, se sienta en la otra orilla, junto al bote. Deja a un lado la cámara, pues necesita ahora las dos manos para poder subrayar su conversación.

-No es que yo quiera meterme en sus asuntos -le dice-, pero imagine que hubiera salido hoy en seguida, una segunda, una tercera, acaso, incluso, una cuarta vez, con lo que hubiera pescado tres, cuatro, cinco, tal vez diez docenas de caballas. ¿Imagina lo que le estoy diciendo?

El pescador asiente.

-Si usted -prosigue el turista-, no solo hoy, sino mañana, pasado mañana; bueno, cualquier día favorable, se hiciera a la mar dos, tres, cuatro veces, ¿sabe usted lo que ocurriría?

El pescador le interroga con el gesto.

-En un plazo máximo de un año podría comprarse un motor, en dos años otro bote, en tres o cuatro años quizá podría tener una gran barcaza. Con dos botes o con la barcaza pescaría usted, naturalmente, mucho más, y algún día tendría dos barcazas, y entonces… -la emoción le priva de la voz durante unos instantes- podría construir una pequeña instalación frigorífica, quizá una planta de ahumados, y, más tarde, una fábrica de conservas de pescado, mientras usted volaría en un helicóptero para descubrir los bancos de peces y daría órdenes a sus barcazas por radio. Podría conseguir derechos de pesca sobre el salmón, abrir un restaurante marinero, exportar las langostas a París directamente, sin intermediarios, y entonces… -la emoción deja de nuevo sin palabras al extranjero.

Impresionado en lo más profundo de su corazón, sacudiendo la cabeza, temeroso de perder su ilusión, mira hacia la pacífica marea que se acerca una y otra vez, donde alegremente se desplazan los peces aún no capturados.

-Y entonces… -repite, pero de nuevo el entusiasmo le deja sin palabras.

El pescador le da unas palmadas en el hombro como si fuera un niño que se hubiera atragantado.

-Y entonces, ¿qué?

-Entonces -responde con emoción contenida el extranjero-, entonces podría sentarse tranquilamente aquí, en el puerto, dormitar al sol y contemplar este mar esplendoroso.

-¡Pero si eso es lo que ya hago ahora! -exclama el pescador-; estoy sentado tranquilamente en el puerto, dormito y lo único que me estorba es el clic de su cámara…

El supuestamente instruido turista se aleja pensativo, pues él siempre había creído que trabajaba para que llegara un día en que no tuviera que trabajar más, y no queda en él huella alguna de compasión hacia el pescador pobremente vestido, sino, más bien, un poco de envidia.

Heinrich Böll (1963)

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Miguel Gila: Discurso político

“Estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros” Groucho Marx

discurso

Discurso político

Yo creo, es más, no es que lo crea, es que estoy convencido de que el mayor fracaso de muchos políticos está en el contenido de sus discursos. Y si no, escuchen:

«Están próximas las elecciones y, por este motivo, me es muy grato dirigirme a todos los ciudadanos del país y de manera muy particular a los más humildes.» para empezar, quiero emitir un juicio en el que la analogía de los hechos sea la clave que nos lleve a una acción determinante de las acciones individuales sin menoscabo del individualismo. Por el contrario, prefiero que el absolutismo no sea el detonante que predomine en la oscuridad de la connotación opositora, esto es preferible a negar el auténtico y lógico sentir de la mayoría pensante, porque si tomamos como barómetro el cambio, seguro que desarraigamos para siempre esa acefalia intrínseca del malestar absoluto, y es más, llegaremos a la conclusión de que las realidades no son un espejismo, sino una reflexión transparente y pura; por el contrario, si nos dejamos arrastrar por las raíces que se degeneran en el devenir político. Nuestro partido no quiere en modo alguno obstruir los proyectos cuando son considerados como ejemplo de una mayoría absoluta que de ninguna manera nos puede conducir a una apología desmemoriada. Por eso estoy aquí, para dejar bien claros algunos puntos que pudieran parecer oscuros, pero que como ya he dicho antes son transparentes. Espero haber sido claro con mis palabras y no quiero cansarles más. Esto es todo».

Como verán, con este tipo de discurso no se llega a ninguna parte. Si algún político me está escuchando y quiere triunfar en las próximas elecciones, que coja un papel y un bolígrafo o una grabadora y que tome nota de cómo hay que hacer los discursos para salir elegido presidente. Tomen nota, empiezo:

«Ciudadanos. Como presidente del Partido Independiente de la Derecha Moderada quiero dar a conocer a ustedes las ventajas de mi partido sobre todos los demás. ¡Basta de promesas que luego no se cumplen! En caso de salir elegido presidente en las próximas elecciones, les prometo un futuro lleno de felicidad. Y para que no quede la menor duda, entre los doce mil primeros electores que me voten, sortearemos un coche y dos viajes al Caribe. Además, a todos los que me voten les daré un puesto de trabajo en los Altos Hornos de Bilbao o en su defecto en la Red Nacional de Ferrocarriles, con un sueldo semanal de cuarenta mil pesetas, más dos meses de vacaciones al año, una paga extra por Navidad de doscientas mil pesetas y unas vacaciones con todo pagado en un hotel de cinco estrellas, y dejaré que sean los obreros que me voten los que elijan el lugar donde disfrutar esas vacaciones, y por si esto fuera poco, añado a lo prometido una vivienda con dos cocinas, tres dormitorios, un comedor, un pasillo, dos balcones y dos cuartos de baño con un alquiler mensual de doce mil pesetas IVA incluido, además, y ya al borde de la locura, mi partido regala a los dos mil primeros votantes que me voten, una cubertería de plata valorada en trescientas mil pesetas, un televisor en colores de veinticinco pulgadas, un vídeo, una tostadora de pan y doce rollos de papel higiénico marca El Canguro. No lo piensen más, su futuro está en el Partido Independiente de la Derecha Moderada! No se dejen embaucar por algunos políticos que prometen muchas cosas pero que luego no cumplen sus promesas! No voten a nadie que no sea a mí, porque nunca se arrepentirán de haberlo hecho! El Partido Independiente de la Derecha Moderada cumple sus promesas, y aún hay más. El Partido Independiente de la Derecha Moderada promete a los estudiantes una beca con todo pagado en la Universidad de Oxford, o si lo prefieren en la de Salamanca, que les queda más cerca, una cadena musical y veinte compact disc con lo más nuevo en música moderna y no nos olvidamos de la tercera edad, mi partido ofrece a esa gente que sacrificó su vida por el país la construcción de varios parques con doce pistas de petanca y sesenta mesas de parchís, más una gorra de visera para cada uno y una bufanda de lana tejida a mano por las monjitas de Santa Eulalia. No se dejen embaucar por algunos partidos que prometen mucho y luego no cumplen con lo prometido. El Partido Independiente de la Derecha Moderada cumple sus promesas. Por todo esto, no me fallen, les espero en las urnas en las próximas elecciones».

Así haría yo los discursos si fuese político. Aparte del discurso, también hay un medio muy útil para ganar votos que es visitar los supermercados y los barrios marginales y dar besos a los niños, aunque esto no es muy saludable, ya que, por lo general, casi todos los niños pobres tienen mocos.

Miguel Gila

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Carta abierta a la Ignorancia

Este martes 9 de abril, fruto del empeño de nuestro hijo, acudimos en el Aula Magna del Edificio Quintiliano de Logroño, a la conferencia “Verdades y mentiras de la alimentación del siglo XXI”, impartida por José Manuel López Nicolás, Profesor de Bioquímica de la Universidad de Murcia, invitado por la Universidad de La Rioja y su Unidad de Cultura Científica.

He de decir que me encantó la conferencia, sobre todo, la forma tan amena que tiene este hombre de compartir sus descubrimientos y de concienciar a los asistentes de lo importante que es el conocimiento y del engaño del que somos víctimas. Salímos con otra perspectiva sobre el tema y con ganas de traducir en hechos todo lo que compartió con nosotros, sin volvernos neuróticos pero con conciencia de ello, gracias José Manuel, y a buen seguro que asistiré la próxima vez que nos visite. Para compartir con los amigos del ambigú las buenas sensaciones que me transmitió, comparto su “Carta abierta a la ignorancia”, que aunque es del año 2012, está de completa actualidad. J.L.Soba

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Carta abierta a la Ignorancia

Hola Ignorancia,

¿Cómo estás? ¿Contenta no? Ya imagino, yo en tu lugar también lo estaría, te vas a poner las botas con los pobres españoles después de los últimos acontecimientos… qué bribona eres pillina.

Mira, perdona que te escriba desde tu lado oscuro, el de la Ciencia, pero como sé que estás de fiesta tras los últimos recortes en Investigación + Desarrollo, tus enemigos tradicionales, supongo que no te importará que un pobre perdedor te dé un poco la vara aprovechando la iniciativa que lainformación.com ha tenido para intentar mostrar, bajo el lema #sinCiencia no hay futuro, las consecuencias reales de las restricciones presupuestarias adoptadas en el campo de la I+D… tonterías mías, ya me conoces.

Oye Ignorancia que digo que me perdones las prisas en ponerme en contacto contigo porque, aunque pensaba dirigirme a tí en mi blog dentro de unos meses, me he adelantado un poco porque como tú bien sabes las nuevas tecnologías, esas que contribuyen al estado del bienestar en el que vivimos y que nos permiten comunicarnos a través de blogs, redes sociales, móviles de última generación, etc. solo son posibles gracias al desarrollo científico y #sinCiencia eso de las nuevas tecnologías como que no lo veo.

Claro que tú, querida Ignorancia, nos vendrás con el cuento demagógico de que anteriormente no existían tantas nuevas tecnologías fruto del desarrollo de la Ciencia y disfrutábamos en casa con nuestros hijos. No seré yo el que diga que no lo hagan otras personas, qué suerte la suya, pero… ¿sabes una cosa amiga Ignorancia? Yo no hubiese podido hacerlo porque mi hija, como millones de niños en todo el mundo, es fruto también del avance de la Ciencia y de las nuevas técnicas de reproducción asistida y #sinCiencia no estaría ahora mismo a mi lado mientras te escribo.

Sé que estás pensando que no pasa nada, que también hay gente que es feliz sin tener hijos porque mientras haya salud tenemos que dar gracias a no sé quién pero… ¿Has dicho salud? Desgraciadamente no puedo estar de acuerdo contigo tampoco en esto porque gracias al desarrollo de la Ciencia en el campo de la medicina, fruto de la inversión en este campo y no de recortes injustos y desequilibrados, la esperanza y la calidad de vida del ser humano ha aumentado espectacularmente en los últimos años y #sinCiencia no habrán avances en nuevas vacunas, ni desarrollo de novedosos fármacos, ni nuevas técnicas de diagnóstico de enfermedades… ni salud.

No, no me lo digas que ya sé lo que está pasando por tu cabeza. Sé que tú eres de las que piensan que para qué queremos la Ciencia en la salud, si hay cada vez más personas, embaucadores los llamaría yo, que no tienen ni idea del método científico y que se dedican a “curar mágicamente” a pobres infelices que depositan todas sus esperanzas en las verdaderas enemigas de la razón, tus compañeras las Pseudociencias… y #sinCiencia no habrá quien ponga freno al avance de la astrología, la homeopatía, el feng shui y demás disparates que atentan contra el rigor científico… y contra el bolsillo y la salud de quienes las practican.

Claro que vosotras, queridas Pseudociencias, estáis muy tranquilas porque sabéis perfectamente que la única forma de poneros freno es mediante la redacción de leyes que prohíban a embaucadores promover la credulidad ajena para tener sus consultas llenas de personas con problemas, vender sus curas mágicas o cobrar por su participación en radio, televisión y prensa pero… ¿a qué se debe vuestra tranquilidad frente a la amenaza de que os corten las alas? Yo lo sé. Porque sabéis perfectamente que #sinCiencia loslegisladores y los políticos que deben aprobar esas leyes, y que incluso han dejado a la Ciencia sin un ministerio propio, no estarán lo suficientemente formados ni tendrán el necesario conocimiento necesario para saber valorar quién está en posesión de la verdad y quién en el lado oscuro de la Ciencia… y como vivirán siempre en la duda sin saber lo que es Ciencia y lo que es Pseudociencia, no tomarán las decisiones necesarias.

Sí Ignorancia sí, he nombrado a tus amigos los políticos, esos que salvo muy contadas excepciones no han pisado un laboratorio en su vida y creen que la Ciencia es como un coche que, en el caso de pasarse una temporada parado, luego le echamos un poco de gasolina y vuelve a arrancar sin problemas. Pero tú sabes perfectamente que no, que en el caso de que la Ciencia española se detenga definitivamente, cosa que no está muy lejos de suceder, luego no habrá quien la ponga en marcha porque no solamente estará a años luz de otros países que siguen creyendo en ella y en sus investigadores a pesar de estar también en crisis, sino que tus amigas las Pseudociencias y tú la habréis adelantado calando de tal forma entre la población que ya nadie podrá quitaros la careta… y #sinCiencia esa es la sociedad que nos espera.

Uy, perdona amiga Ignorancia, he nombrado a tus hasta hoy tus grandes enemigos, los jóvenes investigadores… pero tranquila que no tienes nada que temer… ¿De qué jóvenes investigadores estamos hablando? ¿Dónde están? Mira querida, en el fondo me puedo considerar un afortunado porque actualmente, aunque no por mucho tiempo, en el departamento universitario donde trabajo no estamos pasando gravísimos apuros económicos y podemos adquirir no solamente reactivos sino también pequeños y medianos equipos, pero los laboratorios se están quedando vacíos, muy vacíos por culpa de la desmoralización en las tropas que los efectos colaterales de #sinCiencia están provocando.

Por cierto Ignorancia, permíteme que aprovechando la carta que te dedico deje una pregunta en el aire… ¿alguien en su sano juicio cree que si los jóvenes investigadores que día a día están a pie de poyata desaparecen de nuestras instalaciones los investigadores principales o secundarios que dirigen los proyectos de investigación van a sustituirlos en sus labores cotidianas? Entonces, ¿quiénes harán de soldados rasos? Qué mal huele esto de #sinCiencia, amiga…

Pero aunque sé que ni tú, amiga Ignorancia, ni nuestro querido ministro que hizo aquellas desafortunadas manifestaciones, estáis preocupados por esos jóvenes científicos que se están yendo al extranjeroo mejor dicho se les están echando, para seguir su carrera investigadora… ¿me podrías responder a una pregunta? Cuando se comenta que los investigadores noveles han de salir de nuestro país… ¿puedo saber bajo qué programa de investigación crees tú que lo harán? Lo digo porque por cada contrato postdoctoral que ahora se ofrece en mis tiempos había diez y claro, ¿no estaremos pensando que se lo paguen de su bolsillo? Y ya que estamos preguntando… Cuándo nos traigamos a los pocos que puedan irse, ¿los estabilizaremos luego o los echaremos tras haberles prometido el oro y el moro? Qué contenta estarás Ignorancia… y cuánta desgracia has generado pillina logrando un país #sinCiencia.

Sin embargo, y aunque nunca es bueno descubrir las cartas de uno hasta que la partida no haya acabado, me gustaría advertirte querida Ignorancia de una cosa. A pesar de que la primera y crucial batalla, la de los recortes presupuestarios en materia de investigación básica y aplicada, la has ganado por culpa de decisiones irresponsables de algunas personas que no creen en el desarrollo científico como fuente de riqueza no solamente económica, sino sobre todo intelectual y cultural de un país, la guerra todavía no ha terminado y aún no somos un país definitivamente #sinCiencia.

En los últimos meses estoy descubriendo mucha, pero que mucha gente, que no está dispuesta a dejarse vencer tan fácilmente. Investigadores, docentes, divulgadores y muchas otras personas se están movilizando para impedir por una parte, que la Ciencia se pare definitivamente y, por otra, que tanto tú como las Pseudociencias sigáis avanzando.

Personalmente, y a pesar de los oscuros nubarrones que hay sobre nosotros y el pesimismo generalizado existente en la comunidad científica, creo que todavía la guerra no ha acabado. Nuestra mayor arma contra la #sinCiencia consiste en una forma de pensar unánime, sólida y consistente basada en una serie de principios básicos que paso a descubrirte a continuación, amiga Ignorancia, para que los tengas presentes el día que nos dejen hacer las cosas a nuestra manera… y ese día estoy seguro que, si seguimos sin desfallecer, llegará:

Los descubrimientos científicos por parte de los investigadores les hacen acercarse poco poco a la verdad de las cosas…la divulgación científica de esos descubrimientos genera una sociedad basada en el conocimiento…solamente de un pueblo con alto nivel de conocimiento saldrán unos líderes que tengan el suficiente criterio para decidir correctamente cuál es el camino a seguir… y ese camino, basado en la justicia, la educación y el progreso generará un país con una estabilidad económica, intelectual y cultural donde la Ignorancia y las Pseudociencias no tendrán cabida.

Ale Ignorancia, sigue de fiesta mientras puedas pero no te descuides un pelo porque la Ciencia, aunque herida, no está muerta.

José Manuel López Nicolás

Publicado el 30 abril, 2012, en su blog scientiablog.com

 

José Manuel López Nicolás es Profesor Titular del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular A de la Universidad de Murcia. Miembro del grupo de investigación «Bioquímica y Biotecnología enzimática».

Autor de más de 100 artículos científicos en las principales revistas científicas del campo de la nutrición, la bioquímica y la tecnología de los alimentos. Colaborador en más de una decena de proyectos de investigación de carácter nacional e internacional.  Socio fundador y expresidente de la Asociación de Divulgación Científica de la Región de Murcia.

Como responsable del blog de divulgación científica Scientia, ha conseguido todos los primos posibles: el Bitácoras en 2013, 20blogs en 2014, Premio ASEBIO a la divulgación científica de la Biotecnología en 2014, Mención de Honor de los Premios Prisma en 2014 y el Premio a la mejor web La Verdad 2015.

Autor de los libros «Nuevos alimentos para el siglo XXI» y «Vamos a comprar mentiras».

En Twitter es @ScientiaJMLN.

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