Rie, y el mundo rie contigo: Llora, y llorarás solo.

Ella Wheeler Wilcox

Ella Wheeler Wilcox

Ella Wheeler Wilcox, (Wisconsin, 1850 – Connecticut, 1919) fue una poetisa y periodista estadounidense.

La mayor parte de su obra trata de amor y sexo, por lo que fue tachada en su tiempo de inmoral y pornográfica. Su obra más conocida es Poemas de Pasión, publicada en 1883 y dentro de la cual está su poema más famoso “Soledad”.

En 1867 ingresó en la Universidad de Wisconsin, que abandonó al preferir escribir sus obras antes que recibir una formación académica.

En 1918, un año antes de su muerte, se publicó “El mundo y yo”, su obra autobiográfica.

Soledad, es un bello y conmovedor poema que trata sobre un hecho real que le ocurrió a Ella Wheeler Wilcox en el transcurso de un viaje que hizo a Madison, Wisconsin, donde asistió a una fiesta organizada por el gobernador. En un parque cercano al salón Ella Wheeler Wilcox vio a una mujer joven con un largo vestido luto que lloraba desconsoladamente al amparo de miradas indiscretas, la poetisa se acercó, se sentó junto a la muchacha e intentó consolarla durante varias horas.                                                             En su autobiografía, “El mundo y yo”, Ella Wheeler Wilcox, relata el acontecimiento, y subraya que tras el encuentro con aquella joven sufrió una profunda depresión que le impidió asistir debidamente a la fiesta. También cuenta que al día siguiente se miró a si misma en el espejo y pronunció en voz alta el primer verso de Soledad:

Rie, y el mundo rie contigo:
Llora, y llorarás solo.

Os dejo con este bello poema, fruto de una experiencia real, que al conocerla nos hace leerlo con más complicidad, de Ella Wheeler Wilcox y juzgar por vosotros mismos donde hay algún atisbo de pornografía.                                                                                                  J.L.Soba

Soledad
(1883)

Rie, y el mundo rie contigo:
Llora, y llorarás solo.
Lo que la triste vieja tierra debe prestar es alegría
Pero ella misma tiene suficientes problemas.
Canta, y las colinas te contestarán;
Suspira, y se perderá en el aire.
Los ecos rebotan en un alegre sonido,
Pero se encogen sin considerar la voz.

Alégrate, y los hombres te buscarán:
Aflígete, y ellos darán la vuelta y se irán.
Ellos quieren por completo tu placer entero,
Pero no necesitan tu infortunio.
Muéstrate feliz y muchos serán tus amigos;
Muéstrate triste y los perderás a todos.
No hay nadie que decline tu néctar de vino,
Pero debes beber la hiel de la vida en soledad.

Festeja, y tus salones estarán repletos,
Ayuna, y el mundo te ignorará.
Ten éxito y da, y eso te ayuda a vivir,
Pero nadie puede ayudarte a morir.
Hay espacio en los salones del placer
Para un largo y digno tren,
Pero uno por uno todos tenemos que desfilar
Por los estrechos pasillos del dolor.

Ella Wheeler Wilcox (1850-1919)
Publicado en la edición del 25 de febrero de 1883 del periódico The New York Sun.

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