El mundo no es redondo


Comparto hoy una reflexión del nunca suficientemente valorado Leonardo Boff, que a pesar del tiempo transcurrido, es un fiel reflejo de nuestros días, y hace buena una de sus memorables reflexiónes:

“Una sociedad no vive sin utopías, sin un sueño de dignidad, de respeto a la vida y de convivencia pacífica entre personas y pueblos. Si no tenemos utopías, nos empantanamos en los intereses individuales y grupales y perdemos el sentido del bien vivir en común”.

El mundo no es redondo

Quien sigue día a día la crónica del mundo globalizado se llena frecuentemente de abatimiento y tristeza. El panorama es dramático. Las tragedias se suceden sin cesar. Hay demasiados calvarios, y la sangre de los inocentes se derrama por doquier. Lo que más duele es constatar que existen los amantes de la guerra, henchidos de arrogancia, dispuestos a usar la violencia sistemática para hacer valer sus intereses a lo ancho del mundo. Sobre esta base pueden ganar elecciones, y dejan claro que no aceptan ser afrontados o desafíados por nadie, en ninguna plano político, económico o militar. Están ahí marcando el carácter inédito de la fase planetaria de la humanidad: o negociamos las diferencias que provocan conflictos para garantizar la supervivencia de todos o aceptamos la eventual autodestrucción de la especie humana. Están tan centrados en sí mismos, que ni se dan cuenta del dramatismo de esta situación.

Esta tragedia nos hace pensar: ¿por qué tanto mal en las cosas y en las personas? En definitiva, ¿a dónde vamos dentro de esta nave espacial pequeña, azul y blanca, la Tierra, que gira por el espacio intersolar?

Para no desesperarnos tenemos que pensar. Lo primero que hay que hacer es asumir que la dimensión de tragedia existe. Queramos o no, nos vemos confrontados con el mal concreto y brutal. Y el mal es el límite de nuestra razón. Es sencillamente incomprensible y, al mismo tiempo, inaceptable. Lo segundo es rechazar el mal y definirse como combatiente contra el mal. El mal no está ahí para ser comprendido sino para ser combatido. Entendemos que el grado más alto de humanidad consiste en empeñar la vida, y donarla si es preciso, contra los poderes del mal. Nos negamos a aceptar que él tenga la última palabra. Si así fuera, entonces, definitivamente, nada ya valdría la pena. Lo tercero es aceptar que el mundo no es redondo, sino inacabado. Está naciendo, todavía no ha acabado de nacer. Nos toca a nosotros, luchando contra el mal, hacerlo nacer acabado y mejor.

La figura histórica de Jesús de Nazaret, independientemente de la fe que tengamos, tal vez pueda inspirarnos. Él se negó a explicar la tragedia humana y la presencia del mal. Eso lo habría envuelto en discusiones sin fin, como se enredaron Sócrates y sus discípulos en el ágora de Atenas. Pero no por eso Jesús dejó de luchar. Pasó su vida desenmascarando la mentira, denunciando las ilusiones de la riqueza y combatiendo las injusticias. Y lleno de compasión por los que sufrían, curaba y multiplicaba panes y peces. El evangelista Marcos conserva lo mejor que se ha dicho de él: \»pasó la vida haciendo el bien\».

¿Qué lección debemos sacar de todo esto? Que la síntesis armoniosa nos es negada en la historia. Los grandes relatos totales, los sistemas filosóficos cerrados, todos los caminos espirituales que prometen la armonía completa son engañosos e ilusorios. Prometen lo que no pueden dar. Lo que podemos y debemos haceer es tomar posición en este conflicto que históricamente no encuentra su ecuación adecuada. Debemos estar decididamente contra el mal. Esto implica estar contra nosotros mismos, pues notamos que él también nos habita.

Por eso somos seres ambiguos, cristos y anticristos, ángeles y demonios, pero podemos y debemos optar por el cristo y por los ángeles buenos. Así entramos en la lucha y reforzamos ese lado que, al final, creemos es el único que da sentido a la historia.

Leonardo Boff, 8 de Octubre de 2004, en su Columna Semanal de Sevicios Koinonia. 

Esta entrada fue publicada en Actualidad, Citas, Inteligencia emocional, Madre Tierra, Motivación, Reflexiones y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s