La confianza

“Ten cuidado cuando una persona desnuda te ofrezca una camisa”. Refrán africano

Obra de la artista polaca Marta Orlowska

La confianza

La confianza es un poder fundamental para cualquier relación. Todas las relaciones, de cualquier tipo, se basan en ella. La confianza es el pegamento humano, es aquello que nos conecta con el otro. Si hay confianza, las relaciones interpersonales serán sanas y duraderas. 

Cuando una persona se vuelve desconfiada, todo le resulta sospechoso, piensa que siempre hay un mensaje oculto y que en todo ser humano hay una motivación para lastimarle. 

La confianza tarda años en construirse y minutos en derribarse. Una mentira, un engaño, una traición… lleva a destruir una confianza que se construyó durante años. Cuando una persona es herida en su confianza, queda muy lastimada, pues la traición duele profundamente. 

Para establecer vínculos sanos con los otros, sea cual fuere el ámbito en que nos movamos, nuestras palabras deben ser claras y dar a conocer cuáles son nuestras expectativas, es decir, lo que esperamos de los demás. 

Hay tres características indispensables para que una persona sea generadora de confianza: carácter, capacidad y química. 

Carácter 

El carácter tiene que ver con ser como uno es en todos los ámbitos. Cuando una persona se muestra tal como es, no tiene dobles intenciones, pone las cartas sobre la mesa y habla con claridad, esa persona inspira confianza. 

Este concepto está relacionado con ser íntegro. Ser íntegro quiere decir moverse por la verdad y la verdad siempre produce confianza. Necesitamos volver a recuperar el valor de la palabra y, más allá de que nos podamos equivocar sin intención, o decir algo equivocado sin intención, la integridad consiste en sostener siempre la verdad. 

Capacidad 

Para generar confianza se necesita también tener capacidad. Si se produce, por ejemplo, un problema eléctrico en nuestra casa, de nada nos sirve un técnico que sea una excelente persona pero que nos queme toda la instalación porque no conoce el oficio. 

La gente que se supera, que mejora, que avanza, que estudia, que se capacita, que desarrolla sus competencias, que crece día a días, genera confianza. 

Química 

Puedes ser una persona íntegra, una persona formada, puedes tener carácter, pero si no tienes química con los demás, es decir, una actitud positiva, todas tus relaciones terminarán quebrándose. Está bien decir la verdad; sin embargo, tenemos que tener tacto para dar a conocer la información que queremos que el otro capte. 

El tema no es lo que tenemos, sino cómo usaremos el potencial que tenemos. Una persona está mucho más limitada por su falta de capacidad para transmitir una idea, un concepto, una opinión o un proyecto, que por no tener una inteligencia elevada. 

No basta con el carácter, hace falta la capacidad; y no basta la capacidad, hace falta llevarse bien, saber decir las cosas, tener una buena actitud, saber cuándo hablar y cuándo callar. 

Bernardo Stamateas, en su libro “Quiero un cambio”.

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