Dahia La Kahena

Dahia La Kahena

La Kahena (La Sacerdotisa) fue o cuentan que fue, una reina Bereber de finales del siglo VII, que destacó por su capacidad para liderar el Maghreb desde Gabés (Túnez) hasta Tánger y defenderlo de los invasores árabes que pretendían ocuparlo. Sucedió al gran Koceila en 684 al frente de los ejércitos bereberes. Derrotó a los árabes en múltiples batallas para sucumbir en el año 704.

Los escasos datos que existen sobre la Kahena indican que pertenecía a la tribu judeo-bereber de los Djerawa de las montañas del Aures. Nació en Baghai cerca de Kenchela en lo que hoy se conoce como Argelia. La primera mención a la Kahena aparece en el historiador tunecino del siglo XIV Ibn Khaldoun.

Kahena es según la mayoría de los historiadores una derivación del apellido judío Cohen ( Kouahna en rifeño) que en hebreo significa sacerdote del Templo. No hay que olvidar que la historia de los judíos del Norte de Africa se confunde y se encuentra con la de los Bereberes desde los albores de la historia. En palabras de André Chouraqui, los primeros colonos judíos salieron de Palestina antes de que el arameo suplantara al hebreo y no tuvieron problemas de entendimiento con los habitantes de esas regiones que hablaban una lengua cercana al Cananeo. Ibn Khaldoun también menciona el judaísmo de los Bereberes. No resulta por lo tanto extraño que la Kahena fuera judía.

Cuenta la leyenda que tuvo dos hijos y que poseía el don de la profecía. Todavía se la compara con Débora la Profetisa.
Desde Tánger hasta Túnez, todos la quieren suya. Es Dihya la KAHENA , la reina de todos los Bereberes, esos a los que Herodoto llamó bárbaros.

La Kahena extiende su reinado a través de los siglos. Es un mito vigente, una leyenda necesaria como Rolando en Roncesvalles o Juana de Arco. Simboliza la vergüenza, el orgullo y la dignidad de un pueblo ignorado y silenciado por la historia. Es la cara del honor de los bereberes frente al invasor árabe. Los jóvenes bereberes le erigen estatuas y le dedican canciones a su gloria en amazigh, canciones que elogian su grandeza como nexo de unión entre los bereberes.

Fue una mujer autosuficiente y con gran talento ya que su poder no fue ni heredado, ni derivó de un marido o de un amante y consiguió unir en torno a ella a todas las tribus bereberes. Este hecho singular parece indicar que la sociedad bereber era una sociedad matriarcal.

Como descendiente directo de los Oulad Kouahna, escribir y divulgar la figura y el mito de la Kahena, supone para mí un doble ejercicio, de solidaridad con mis antepasados y un deber con su historia y su leyenda.

León Cohen Mesonero, Artículo publicado en su libro “Apuntes” y en la revista Dos Orillas.

Esta entrada fue publicada en Historia, Inteligencia emocional, Motivación, Relatos y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Dahia La Kahena

  1. León dijo:

    Te remito a mi blog. leoncohenmesonero.blogspot.com
    Saludos cordiles

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s