“Los hijos se van”

«Los hijos comienzan amando a sus padres; al volverse mayores los juzgan; a veces los perdonan. Oscar Wilde

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“Los hijos se van”

Hay que aceptarlos con esa condición,
hay que criarlos con esa idea,
hay que resignarse con esa realidad.
No es que se van… es que la vida se los lleva.

Ya no eres su centro.
Ya no eres propietario, eres consejero.
No diriges, aceptas. No mandas, te resignas.
No proyectas, respetas.

Ya necesita otro amor,
otro nido y otras perspectivas.

Ya le crecieron las alas y quiere volar.
Ya le crecieron las raíces y maduró por dentro.
Ya pasó las borrascas de la adolescencia y tomó el timón.
Ya miró de frente la vida y sintió el llamado, la seducción,
para vivirla por su cuenta.

Ya sabe que es capaz de las mayores aventuras,
y de la más completa realización.

Ya tiene un amor que lo envuelve,
una vocecita que lo endulza,
y una mano joven que lo convenza
y lo lleve al fin que quiere conseguir.

Ya no le caben las raíces en tu maceta,
ni le basta tu abono para nutrirse,
ni tu agua para saciarse,
¡ ni tu protección para vivir !

Quiere crecer en otra dimensión,
desarrollar su personalidad,
enfrentar al viento de la vida,
al asombro del amor y
al rendimiento de sus facultades.

Tiene un camino y quiere explorarlo,
lo importante es que sepa desandarlo.

Tiene alas y quiere abrirlas.
Lo importante es que sean limpias,
de un vuelo alto y de conciencia recta.

Tiene juventud y quiere vivirla.
Lo importante es el corazón sensible,
la libertad controlada y la pasión contenida.

Que la rienda sea con responsabilidad,
y la formación, llena de luz.

Tú quedas atrás.
En el cimiento de su edificio.
En la raíz de su árbol.
En la corteza de su estructura.
El lo sepultado en su corazón.

Tú quedas atrás.
En la estela luminosa que deja el barco al partir.
En el beso que le mandas.
En el pañuelo que lo despide.
En la oración que lo sigue.
¡ En la lágrima que lo acompaña !
Tú quedas siempre en su interior aunque cambies de lugar.

Haz de su vida tan feliz que cuando parta,
sólo piense en regresar,
aunque sea para tomar tu mano y estar junto a ti.

Disfruta tus hijos mientras puedas…

Zenaida Bacardi de Argamasilla

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2 respuestas a “Los hijos se van”

  1. Magda Magdi dijo:

    Disfruto con mi hijo muchísimo. aprovecho cada instante y si, ya empiezo a acostumbrarme con la idea de que un día, volará.

  2. El caso Magda es que siempre le resulte atractivo volver al nido.
    Namasté

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