Miguel Gila: ¿Es el enemigo?

Miguel Gila, con su humor siempre cargado de humanidad, manejó los temas dramáticos que le tocaron vivir, estas experiencias traumáticas que marcaron su vida, él las transformó en sus famosos monólogos, con frases para la eternidad, como: “Oiga, ¿es la guerra?” o “¿Está el enemigo?

¿Es el enemigo?

¿Es el enemigo?… ¿Ustedes podrían parar la guerra un momento?… ¡Que si pueden parar la guerra un momento!

Ahora sí le escucho. Le quería preguntar una cosa. Esto, no ¿ustedes van a avanzar mañana? ¿A qué hora? Entonces ¿cuándo  El Domingo. Pero ¿a qué hora? Ah! A las siete estamos todos acostados. Y ¿no podrían avanzar por la tarde? Después del fútbol.

Sí, ¿van a venir muchos? ¡Hala!, que bestias. Yo no sé si habrá balas para tantos. Bueno, nosotros las disparamos y ustedes se la reparten.

Ayer estuvo aquí el espía de ustedes, Agustín, uno bajito, vestido de lagarterana. Que se llevó los mapas del polvorín, que los traiga que solo tenemos esos. Bueno, pues que haga una fotocopia y nos los devuelva. Sí, porque ahora no encontramos el polvorón, el polvorín. De acuerdo.

Y, podría parar la guerra una hora o así, porque se nos ha “atrancao” el cañón… El sargento… que ha metido la cabeza dentro para pasar revista y no la puede sacar. Está vivo porque le oímos, dice “sacarme de aquí” y hemos “probao” con jabón, pero se le pone el pelo rubio, pero no sale. Pues es verdad, a lo mejor disparando se desatranca, no se nos había ocurrido.

Bueno, entonces quedamos así. De acuerdo, hasta el domingo. ¡Que usted lo mate bien! Adiós.

¿Es la fábrica de armas? ¿Está el señor Emilio, el ingeniero? ¡Que se ponga! De parte del ejército.

Sr. Emilio, que le llamo para un asunto de reclamaciones. Que de los seis cañones que mandaron ayer, vienen dos sin agujero. Pues estamos disparando con la bala por fuera, o sea, al mismo tiempo que uno aprieta el gatillo, otro corre con la bala. Sí, pero se cansa y la suelta… Pues no sabemos dónde, porque como no vuelven… Y ¿ustedes no venden los agujeros sueltos? Bueno, mándeme dos contra reembolso, o tres por si se pierde uno. De acuerdo.

Otra cosa, el submarino que mandaron ayer, de color bien, pero no flota. “Nada”, lo echamos al fondo del mar después de comer y todavía no ha subido. O sea, que era un barco. ¡Jo!, pues nos costó un trabajo hundirlo… Claro, pero con una cosa de ese precio, ¡se manda por lo menos un folleto! … No, mande otro que ese estará todo “mojao”.

Y le quería preguntar, ¿a cómo están las ametralladoras? ¿Y si compramos dos? No tenemos, estamos usando un fusil corriente  y lo dispara un tartamudo, claro, pero no es lo mismo, no mata igual. Y tampoco tenemos tanques, usamos un seiscientos con un enano y en lugar de disparar, insulta. Bueno no mata, pero desmoraliza. Y en aviación nos queda un paracaidista, pero vale solo para una vez, porque los estamos tirando sin nada, por ahorrar, “al pelo”.

Y tampoco tenemos caballería, estamos enseñando a galopar a los más bestias, van bien, dan coces ya y comen pienso.

Bueno, entonces me va a mandar:  dos misiles, en económico, un cañón antiaéreo, me lo apunta. No, no en la nota “pa” pagarlo a fin de mes. Y, nada más, y balas surtidas.

Bueno, Ah! Que le quería preguntar Es que ha ido ahí para comprar un avión, un “soldao” que se llama Julito, que el padre es pescadero, que tiene una hermana que se va a casar, que tiene un lunar  en la cadera, según se sube a la derecha. Sí, ¡Que se ponga!

¿Julito tú te has “sentao” encima del caballo del capitán? Un caballo marrón con moscas. Mírate debajo a ver si lo tienes. Pues tráeselo que van todos al galope y  él corriendo detrás.

Y que te vengas rápido, que te estamos esperando para avanzar… ¡No!, dice el comandante que avanzamos “tos” juntos o nada.

Está bien, te apartamos lo tuyo y luego lo avanzas solo. Bueno, hasta luego.

Sí. Ah!, tú has salido con un espía que creías que era una chica rubia. Sí, pues es un espía… Bueno, como quieras, allá tú.

Bueno, vente pronto, hasta luego. Sí, que yo voy a llamar al comandante “pa” decirle que ya he “llamao”.

¿Qué tal mi comandante? No me diga. Y ¿qué ha “pasao”? Y, en, o sea, que estaba mal “aparcao”, mal  “aparcao” el tanque y se lo ha “llevao” la grúa y nos han “multao”. Y es mejor que terminemos la guerra, mientras vamos a buscarlo y todo, nos han “breao” .

Bueno, yo me voy “pa” mi casa, si acaso hay algo me escribe y vuelvo.

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