“Buda y Jesús tienen mucho en común”

¿Qué significa Jesús para mí?

Para mí es un gran maestro del mundo.
Para sus seguidores, él era y es el Hijo de Dios unigénito. ¿Afecta él a mi vida menos porque yo no acepte esto? ¿Es toda la grandeza de su enseñanza automáticamente alejada de mí? No puedo creer esto. Me niego a creer que haya alguien que no se beneficie de su ejemplo y de su expiación por los pecados, se den o no cuenta de ello.

Las vidas de todos han sido transformadas por él en algún grado, grande o pequeño, y se han beneficiado de su presencia, sus acciones, y de las palabras de su voz. Jesús dio a la humanidad, en sus enseñanzas y en su vida, la gran meta hacia la cual aspirar“.

(Mahatma Gandhi)

Jesus-Buda

“Ambos propusieron una vía espiritual centrada en el amor, la compasión y la justicia”

“Buda y Jesús tienen mucho en común”

Buda, a quien Herman Hesse le dedicó la novela Sidarta, se llamaba Sidarta Gautama y vivió en la India 500 años antes de Cristo. El siglo VI a. C. fue pródigo en sabios e iluminados: Tales de Mileto, Lao-Tsé, Confucio y los profetas Jeremías y Ezequiel.

Buda y Jesús tienen mucho en común. Según reza la tradición, ambos nacieron de una virgen. En el caso de Buda, su madre, Maya, habría sido fecundada por un pequeño elefante que se introdujo en su costado izquierdo. Buda y Jesús no dejaron nada escrito y formaron a sus discípulos mediante sentencias y parábolas emblemáticas. Ninguno de los dos fundó una religión;ambos propusieron una vía espiritual centrada en el amor, la compasión y la justicia, capaz de conducirnos a lo que más anhela todo ser humano: la felicidad.

Aprendí mucho del budismo. En especial su principal lección: el modo de evitar, o, al menos, aplacar el sufrimiento. No el dolor, que pueden paliar los medicamentos, sino el sufrimiento que lacera el alma, trastorna la mente, tritura el corazón, suscita sentimientos y actitudes negativos.

Buda descubrió que todo sufrimiento se deriva de un único factor: el apego. A bienes materiales, recuerdos nocivos, ambiciones desmedidas, y también a cargos o funciones, como bien demuestra el actual escenario político brasileño. Jesús diría lo mismo siglos después, con otras palabras.

¿Cómo librarse del apego y así evitar el sufrimiento y disfrutar de la felicidad? Buda enseñó que, para eso, es preciso vaciar la mente, y el método para hacerlo se llama meditación. Al mirar hacia afuera, soñamos; al mirar hacia adentro, despertamos.

Considero que la meditación es la forma más apropiada de oración personal. Porque induce a vaciarse de sí y a dejarse ocupar por Dios, como apunta la genial canción de Gilberto Gil “Se eu quiser falar com Deus”.

El término meditación es recurrente en la tradición mística cristiana, pero no aparece en los evangelios. Sin embargo, Lucas registra con acuciosidad los momentos de oración de Jesús: “Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba” (5,16); “En aquellos días, él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios” (6,12); “… mientras Jesús oraba aparte… (9,18); “… subió al monte a orar” (9,28).

Ahora bien, si Jesús “pasó la noche orando a Dios”, él que nos enseñó a no multiplicar las palabras al hablar con Dios, sin dudas meditaba, o sea, abría la mente y el corazón para que el Padre lo habitara por entero. Muchas veces los cristianos hablamos de Dios, le hablamos a Dios, hablamos sobre Dios, pero no dejamos que Dios hable en nosotros. Y la meditación es un ejercicio de acogida del Misterio.

Soy un católico que reza todos los días para que Dios haga de mí un cristiano. Mi amigo, el periodista Heródoto Barbeiro, es budista desde hace 40 años. Su nombre de monje es Gento Ryotetsu. Decidimos encerrarnos durante tres días en el convento de los frailes dominicos de São Paulo para debatir sobre las convergencias y las diferencias entre el budismo y el cristianismo. En realidad no encontramos divergencias. El resultado se recoge en el libro O budista e o cristão – um diálogo pertinente.

En tiempos de fundamentalismos teológicos e intolerancias religiosas, el diálogo entre personas y grupos de concepciones distintas es, sin dudas, el camino más corto para evitar prejuicios y discriminaciones, ofensas y persecuciones. Entre otras cosas, porque Dios no tiene religión.

Aunque crea que Jesús es “el camino, la verdad y la vida”, nunca estaré seguro de que mi visión religiosa coincide con La Verdad. Siempre recuerdo al misionero que, en China, a inicios del siglo XX, le predicaba la doctrina cristiana a una multitud y concluyó diciéndoles: “¡Acabo de anunciarles la verdad!” Un chino levantó la mano y le dieron la palabra: “Padre, hay tres verdades: la suya, la mía y la verdad verdadera. Usted y yo juntos debemos buscar la verdad verdadera”.

Frei Betto

Carlos Alberto Libânio Christo (1944), más conocido como Frei Betto, es un fraile dominico brasileño, escritor y periodista, encarcelado y torturado en distintos periodos de la dictadura militar brasileña por defender los derechos de los más necesitados y de los perseguidos políticos. Colaboró sin usar nunca un arma, con la organización guerrillera ALN (Acción Libertadora Nacional. En ese periodo, estudió teología, filosofía y antropología. En São Paulo, conoció al dirigente obrero Luis Inácio Lula da Silva, quien sería después Presidente de Brasil y de quien se convirtió en amigo personal, así como del teólogo y sacerdote franciscano Leonardo Boff, con quién comparte su proximidad a la Teología de la Liberación.
Premio Jabuti, 1985 y 2005 (el premio literario más importante de Brasil). En 1986 fue elegido Intelectual del Año por la Unión Brasileña de Escritores. Asesor de movimientos sociales, como las Comunidades Eclesiales de Base y el Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra. Entre 2003 y 2004 fue asesor especial del presidente Luis Inácio Lula da Silva y coordinador de Movilización Social del Programa Hambre Cero. El 28 de enero de 2013 la Unesco concedió a Frei Betto el Premio Internacional José Martí.             J.L.Soba (tomando como referencia Wikipedia)

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2 respuestas a “Buda y Jesús tienen mucho en común”

  1. KDLevin dijo:

    Me he acordado de esto, según leía tu artículo 🙂
    https://www.filmaffinity.com/es/film445977.html

  2. Muchas gracias por tu aportación, siempre es bien recibido un nuevo punto de vista.
    Namasté

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