No te ates

 

Un apego no es un hecho. Es una creencia, una fantasía de tu mente, adquirida mediante una “programación”. Si esa fantasía no existiera en tu mente, no estarías apegado. Amarías las cosas y a las personas y disfrutarías de ellas; pero, al no existir la creencia, disfrutarías de ellas sin atadura de ningún tipo. Anthony de Mello 

xolivier-valsecchi

Obra de Olivier Valsecchi.

“No te ates”

Tenemos miedo a la libertad, a la soledad… y nos atamos voluntariamente, llenándonos de pesadas cadenas, y luego nos quejamos de no ser libres. Tememos el riesgo de volar por nosotros mismos y preferimos ser esclavos de unos esquemas.

Las mujeres se atan a sus maridos, a sus hijos… Los maridos a sus mujeres, a sus negocios… Todos nos atamos a los deseos y nuestro argumento y justificación es, casi siempre, el amor. ¿Qué amor? La realidad es que nos amamos a nosotros mismos pero, además, con un amor adulterado y raquítico que sólo abarca el yo, el ego. Ni siquiera somos capaces de amarnos a nosotros mismos en libertad. Entonces, ¿cómo vamos a saber amar a los demás?

Nos hemos acostumbrado a la cárcel de lo viejo y preferimos dormir para no descubrir la libertad que supone lo nuevo. La Buena Nueva fue rechazada porque no querían la liberación personal, sino un caudillo que los guiase.

Quien no puede pensar por encima de una ideología, es un esclavo y vive dormido. El que piensa como marxista, no piensa; el que piensa como budista, no piensa; el que piensa como musulmán, no piensa, el que piensa como católico no piensa… Son pensados por su ideología.

La religión, que es en sí una cosa buena, en manos de gente dormida puede hacer mucho daño. Podemos ver las barbaridades cometidas a lo largo de la historia, en nombre de Dios y creyendo que se hacía el bien. Si no se sabe emplear la religión en esencia, en libertad, sin fanatismos ni ideologías, puede hacerse mucho daño y de hecho, se sigue haciendo.

Sólo despierta quien desea despertarse. ¿Qué hace falta para despertarse?

Lo primero que se necesita es saber que se está durmiendo y soñando pues lo peor y más peligroso del que duerme, es creer que está despierto y confundir sus sueños con la realidad.

Para despertar hay que estar dispuesto a escucharlo todo, más allá de los cartelitos de buenos y malos, con receptividad, que no quiere decir credulidad. Hay que cuestionarlo todo. Si nos identificamos con las teorías sin cuestionarlas y nos las tragamos almacenándolas en la mente, es que seguimos dormidos.

Para despertarse no hace falta esfuerzo, ni juventud, ni discurrir mucho. Sólo hace falta la capacidad de pensar algo nuevo, de ver algo nuevo y de descubrir lo desconocido, es decir, movernos fuera de los esquemas que tenemos y mirar con ojos nuevos la realidad.

Anthony de Mello en su libro “Autoliberación interior”.

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2 respuestas a No te ates

  1. Salva dijo:

    Esta entrada se merecería un comentario como mínimo tan extenso como la propia entrada.
    Por mucho que busquemos nuestros momentos de soledad, ya que todos necesitamos nuestro espacio, somos animales de compañía. Lo malo es cuando somos, o hay gente que es incapaz de romper esos lazos por rutina, miedo o egoísmo.
    El amor siempre debe de ser libre, sin condicionamientos y por supuesto amarnos a nosotros mismos es fundamental no solo para amar a los demás. Si no te amas tú, tú vida directamente es una puta mierda.
    Llegados al tema de la religión, aquí estaría sembrado, así que mejor te lees esto.

    https://inquietudes4.wordpress.com/2015/01/24/dia-mundial-de-las-religiones/

    Para despertarnos de nuestra cómoda realidad a veces nos tienen que dar un empujón. Habituados como estamos en nuestro día a día a ver las cosas de una cierta manera somos incapaces de ver las cosas desde otra perspectiva. Nos dan miedo los cambios y es difícil abrir los ojos a esa realidad.
    Vamos, que la autoliberación interior está muy bien pero hay que echarle un par para ponerla en práctica jajaja.

    Un abrazo.

  2. Muy buena tu entrada Salva, por la reflexión y por la canción de mago de Oz.
    Sobre los apegos estaríamos hablando una vida entera, sobre todo nosotros que somos de largo recorrido, por lo que creo que no está mal tocarlo y reflexionar cuando la ocasión lo requiere.
    Sobre las religiones, otro tanto, y te he de decir que no soy religioso, pero cuando veo el ejemplo de entrega al prójimo de muchos religiosos, que emergen de entre la maraña que han tejido sus superiores, teniendo incluso que abandonar la iglesia por coherencia, no puedo pòr más que reconocer su valía. Me vienen a la memoria grandes seres humanos que han sido y son seres religiosos como el propio Anthony de Mello, Pedro Casaldaliga, Leonardo Boff, Frei Beto, y muchos otros, por los que siento gran respeto y admiración, volviendo a recalcar que no soy religioso. Un placer.
    Namasté

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