El extraño

La televisión ha hecho maravillas por la cultura, en cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y leo un buen libro.”Groucho Marx

televisor“El extraño”

Pocos años después de que yo nací, mi padre conoció a un extraño cuando aun vivíamos en La Plaza del Mercado. Desde el principio mi padre quedó fascinado con este recién llegado encantador personaje, y enseguida lo invitó a que viviera con nuestra familia. El extraño aceptó y desde entonces ha estado con nosotros.

Mientras yo crecía nunca pregunté su lugar en mi familia y en mi mente joven ya tenía un lugar muy especial. Mis padres eran instructores complementarios para nosotros: mi madre me enseñó lo que era bueno y lo que era malo y mi padre me enseñó a obedecer.
Pero el extraño era nuestro narrador. Nos mantenía hechizados por horas al extremo con aventuras, misterios y comedias.

Si yo quería saber cualquier cosa, de política, historia o ciencia, siempre sabía las contestaciones sobre el pasado. ¡Conocía del presente y hasta podía predecir el futuro!

Llevó a mi familia al mundial de fútbol. Me hacía reír, y me hacía llorar.

El extraño nunca paraba de hablar, pero a mi padre no le importaba. A veces mi madre se levantaba temprano y callada, mientras que el resto de nosotros estábamos pendientes para escuchar lo que el extraño tenía que decir, pero ella se iba a la cocina para tener paz y tranquilidad.

Ahora me pregunto si ella habría rezado alguna vez para que el extraño se fuera de nuestra casa.

Mi padre dirigió nuestro hogar con ciertas convicciones morales, pero el extraño nunca se sentía obligado a honrarlas.
Las blasfemias, por ejemplo, no fueron permitidas en nuestra casa ni en la de nuestros amigos o de cualquier visita. Sin embargo, nuestro visitante de largo plazo lograba pronunciar las palabras que quemaban mis oídos e hicieron que mi padre se retorciera y mi madre se ruborizara.

Mi padre nunca nos dio permiso para usar alcohol de manera liberal, pero el extraño nos animó a intentarlo sobre una base regular. Hizo que los cigarrillos parecieran frescos e inofensivos y que los cigarros y las pipas se vieran distinguidas.

Hablaba libremente (demasiado) sobre sexo y sus comentarios eran a veces evidentes, a veces sugestivos, y generalmente vergonzosos. Mil y una veces nos hizo ver que matar es algo natural y hasta correcto, si está inspirado en una buena causa.

Ahora sé que mis conceptos sobre las relaciones humanas fueron influenciados fuertemente durante mi adolescencia por el extraño. Repetidas veces lo reprendieron y raramente les hizo caso a los valores de mis padres y nunca le pidieron que se fuera.

Más de cincuenta años han pasado desde que el extraño se mudó con nuestra familia. Desde entonces ha cambiado mucho y ya no es tan fascinante como era al principio.
No obstante, si hoy usted pudiera entrar en la guarida de mis padres, todavía lo encontraría sentado en su esquina, esperando a alguien para que escuchara sus charlas y para verlo dibujar sus cuadros.

¿Su nombre? ¡Nosotros lo llamamos televisor, de apellido Vanguard!

Nota: Con el tiempo el Extraño se casó con una tal Computadora, tan cautivadora como absorvente y tuvieron un hijo al que llamaron Móvil!

Versión de Texto Anónimo, de gran difusión por la red.

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4 respuestas a El extraño

  1. muy lindo desarrollo, gracias por compartirlo

  2. Solo puedo decirte que he vivido muy buenos momentos alejado de este aparato.
    Namasté

  3. Salva dijo:

    No veo mucha televisión pero confieso que paso delante del ordenador más tiempo del que quisiera. Por contra el móvil ni fu ni fa. No ten ni Whats up.
    Hace poco en una pelicula uno de los protagonistas (Robert Redford ) le contaba a su compañero (Nick Nolte) un montón de cosas sobre las piedras y rocas que se encontraban por el camino: composicíón, los años que tenía tal o cual roca etc a lo que el personaje de Nolte le pregunta que donde había aprendido todas esas cosas y Redford le responde ” En Los libros” “¿Libros? ” le responde Nolte. “Si. Son la tele de las personas inteligentes”
    Un saludo

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