¡El amor es la danza de tu vida!

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¡El amor es la danza de tu vida!

La vida es una oportunidad.

Es la tierra donde las rosas del amor florecen.

El amor en sí mismo es valioso: no tiene ningún propósito, no tiene ningún fin.

Tiene una inmensa significación: una gran alegría, un éxtasis en sí mismo; pero estos no son fines. El amor no es un negocio donde importen los propósitos, las metas.

Siempre hay una cierta locura en el amor.

¿Y qué es esa locura? La locura surge del no poder saber por qué amas. No puedes dar ninguna respuesta razonable al porqué de tu amor. Puedes decir que estás haciendo un determinado negocio porque necesitas dinero; necesitas el dinero, si no ¿cómo puedes vivir sin una casa? Necesitas una casa porque en tu vida corriente todo tiene algún propósito, pero en el amor no puedes encontrar ninguna razón. Simplemente puedes decir. “No sé. Todo lo que sé, es que amar es experimentar el más hermoso espacio dentro de uno mismo”. Pero esto no es un propósito. Ese espacio no es cerebral. Ese espacio no puede ser convertido en una comodidad. Este espacio es, de nuevo, un capullo de rosa con una gota de rocío sobre él brillando como una perla. Y con la primera brisa de la mañana y bajo el sol, el capullo danza.

El amor es la danza de tu vida.

Por tanto, aquellos que no saben lo que es el amor se han perdido la danza misma de la vida. Han perdido la oportunidad de cultivar rosas. Por esto—para la mente mundana, calculadora, para la mente programada, para los matemáticos, para los economistas, para los políticos—el amor parece ser un tipo de locura. Pero para aquellos que conocen el amor, es la única cordura. Sin amor, el hombre puede ser rico, tener salud, ser famoso, pero no puede ser cuerdo, porque no conoce nada de sus valores intrínsecos. La cordura no es más que la fragancia de las rosas floreciendo en tu corazón.

Los que aman no necesitan tratamiento psiquiátrico. De hecho, el amor es la fuerza curativa más grande de la vida. Aquellos que lo han perdido, han permanecido vacíos, sin realizarse. La locura corriente no tiene ningún método, pero la cordura llamada amor tiene un método en sí misma. Y ¿cuál es ese método? Te hace feliz, hace que tu vida sea una canción, te proporciona encanto.

¿Te has fijado en la gente? Cuando alguien se enamora, no hay necesidad de que lo declare. Puedes verlo en sus ojos; ha surgido una nueva profundidad.

Puedes ver una nuevo encanto en su rostro, una nueva belleza. Cuando camina, puedes apreciar una danza sutil. Es el mismo hombre y sin embargo ya no es el mismo hombre. El amor ha entrado en su vida, la primavera ha llegado a su ser, las flores han florecido dentro de su alma.

El amor logra transformaciones inmediatas.

El hombre que no es capaz de amar, tampoco puede ser inteligente, no puede estar lleno de gracia, no puede ser hermoso. Su vida será simplemente una tragedia.

Todos los profesores de religión te han estado diciendo: “Tu vida es fútil porque no es más que una pompa de jabón. Hoy está aquí, mañana se ha ido. Tu vida en este mundo, en este cuerpo, no tiene ningún valor porque es momentánea. Su única utilidad es que puedes renunciar a ella. Renunciando puedes conseguir la virtud ante los ojos de Dios”.

¡Una ideología extraña! Pero durante siglos ha estado dominando la mente humana sin haber sido rebatida nunca. Particularmente en el Oriente, el mundo es ilusorio. Y ¿por qué es ilusorio? Porque está cambiando; cualquier cosa que cambia no tiene utilidad, no tiene valor. Solamente lo permanente, aquello que siempre permanece igual, es importante. Y no puedes encontrar nada en el mundo que siempre pemanezca igual.

Todo este enfoque está basado en el énfasis de que el mundo es una ilusión, porque no es permanente. “Busca lo permanente y renuncia a lo impermanente.” Más o menos esta es la actitud de todas las religiones del mundo.

Excepto el cambio, todo cambia. A menos que quieras que el cambiar sea el dios, porque ésa es la única cosa permanente en el mundo. No puedes encontrar ninguna otra cosa que pueda darte siquiera la insinuación de un dios permanente.

Ama la vida porque la vida es una cosa cambiante. Cada momento está fluyendo. Cuando entraste en esta sala eras otra persona; cuando abandones la sala no serás la misma persona. Solamente pareces el mismo.

En estas dos horas, habrá habido muchos cambios en ti; es como la cantidad de agua que ha estado recogiendo el Ganges durante dos horas, kilómetros abajo. Aunque aún parezca el mismo, no es la misma agua que estaba allí dos horas antes.

Heráclito dice que la vida es un flujo, un río. ” Y recuerda, no puedes entrar en el mismo río dos veces, porque no será el mismo”.

La gente que más sabe sobre la felicidad es aquella que está en estrecha relación con la vida cambiante, la que incluso puede amar las pompas de jabón que brillan al sol creando pequeños arco iris. Estas son las personas que más saben acerca de la felicidad.

Tus santos solamente conocen la miseria: sólo basta con mirarles a la cara. Parece que en ellos la vida ha desaparecido, son fósiles muertos. Nada cambia en ellos; viven una vida de ritual y condenan todo aquello que cambia.

¿Por qué es condenado el placer? Porque es cambiante. ¿Por qué es condenado el amor? Porque es cambiante. ¿Por qué han creado estas religiones el matrimonio en lugar del amor? Porque al matrimonio se le puede dar al menos una permanencia ilusoria a través de leyes, a través de convenios, a través de la sociedad, a través del miedo a perder el respeto, a través del miedo de qué pasará con nuestros hijos. Así que se las han arreglado para hacer del matrimonio algo permanente. Por eso las viejas religiones están en contra del divorcio, porque el divorcio vuelve a exponer al matrimonio como algo no permanente; puede ser cambiado.

Durante miles de años se estuvo casando a niños pequeños. Incluso existen casos registrados de niños casados que ni siquiera habían nacido, que estaban en el vientre de sus madres. Dos familias acordaban que si un bebé era niño y el otro niña, se casarían.

En la India, incluso ahora, se casa a niños de siete u ocho años a pesar de estar en contra de la ley, pero no es contrario a las costumbres. ¿Por qué tanta prisa en casar a niños que ni son conscientes de lo que el matrimonio significa, que no son conscientes de lo que están haciendo? La razón es que antes de que sean jóvenes y el amor nazca en sus corazones, el matrimonio ya debe haberse realizado. Así, cuando el amor surge en sus corazones, ya tienen una esposa; la esposa ya tiene un marido. El matrimonio entre niños se extendió en todo el mundo fue para destruir al amor.

No es una coincidencia que el matrimonio sea lo que crea más sufrimiento en el mundo, pues destruye la única posibilidad de felicidad: que surja el amor. El corazón nunca danza; la gente vive y muere sin conocer el amor…

El ver las pompas de jabón, las mariposas, los capullos de rosa bailando al viento,… eso es lo que hace llorar y cantar. Las lágrimas son de alegría. Esta vida es tan viva que no puede ser permanente. Sólo las mariposas muertas pueden ser permanentes…

¿Puede tu dios bailar? ¿Puede tu dios amar? ¿Puede cantar? ¿Puede tu dios correr tras las mariposas? ¿Puede tu dios recoger flores silvestres y disfrutar con lágrimas y canciones? Si es así entonces, ese dios será verdaderamente representativo de la vida, ese dios será la vida misma.

Osho

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