Las muletas

Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo.

Albert Einstein

1

Las muletas

65c35a782e36451741ec7a42bb19be98urante siete años no pude dar un paso. Día y noche caminaba con mis muletas… casi arrastrándome por el lodo de los mil caminos de la tierra.

Fui al gran médico y le conté mi caso.

— ¿Por qué llevas muletas? –me preguntó.

— Porque estoy tullido –le respondí.

— No es extraño –me dijo el gran médico-, prueba a caminar sin muletas. Son esos trastos los que te impiden caminar. Deja esas muletas aunque tengas que caminar a cuatro patas.

Y antes de que pudiera reaccionar, el gran médico, riendo como un monstruo, arrancó las muletas de mis manos, y las rompió en mis espaldas. Y sin dejar de reír las arrojó al fuego.

— Ahora estoy curado. Camino con normalidad. Me curó una carcajada y una voz que me dijo que tenía que romper mis muletas. Es verdad que tan sólo a veces, cuando veo en mi camino palos o algo que se asemeje a mis muletas, camino peor durante unas horas.

Pero estoy contento a pesar de todo: he aprendido que en la vida lo importante es romper las muletas, y ayudar a que otros también rompan las suyas.

Bertolt Brecht

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Cuentos, Motivación, Reflexiones, Relatos y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Las muletas

  1. Super!!! Me gusto 😉 gracias por compartir

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s