La Felicidad

 

MADRID SANZ, José María (Madrid, 1957) “Enigmática”.

“Enigmática”, obra del madrileño José María Madrid.

La Felicidad

—¿Qué debo de hacer, jardinero, para alcanzar la felicidad? —dijo la hermosa jóven.

El jardinero dejó escapar su risa inocente.

—No la busques —respondió.

La muchacha quedó confusa.

—¿Cómo puedes decirme eso? —preguntó un tanto molesta por sus risas—. Todo el mundo busca la felicidad…

—…Y muy pocos la encuentran.. —le interrumpió el jardinero riendo todavía.

La irritación de la impulsiva jóven iba en aumento, y esto no hacía sino aumentar la diversión del hombre.

—Verás… —continuó el jardinero intentando calmarla—. Todo el mundo busca la felicidad. Unos la buscan en la persona amada, otros en la acumulación de dinero y bienes, otros en la consecución de sus sueños… Todo el mundo se pasa la vida persiguiendo un sueño por realizar y, cuando lo consiguen, alcanzan una felicidad que ellos creen que durará eternamente. Pero pasado un tiempo vuelven la monotonía y la desilusión, y todo el mundo vuelve a buscarse un nuevo sueño por cumplir, hasta que lo consiguen y vuelven a caer en la desilusión, y así sucesivamente.

—¿Quieres decir que no es posible alcanzar una felicidad duradera? —le volvió a interrogar la muchacha.

—¡Oh, no!. No he querido decir eso

—Entonces, ¿cómo se alcanza la felicidad duradera? —insistió la jóven con visibles muestras de impaciencia.

El jardinero le hizo un gesto para que se calmara.

—No se alcanza —le respondió—. No se puede alcanzar algo que siempre ha estado contigo.

—Jardinero, me vas a volver loca. Si siempre ha estado conmigo, ¿cómo es que yo no la noto?.

—¿Acaso notas la flor que llevas en tus cabellos? —preguntó el jardinero.

—Cuando me detengo a pensarlo, si —respondió levantando su mano hasta la flor.

—¿Acaso no te das cuenta de que eras feliz cuando te detienes a pensar en tu pasado?.

—Bueno… Si… —balbuceó—. Pero…

—Pues detente a pensar en la felicidad que sientes ahora —le interrumpió el jardinero—. Todo el mundo se comporta como aquel hombre que se pasó el día buscando sus gafas, para terminar dándose cuenta de que las llevaba puestas.

»Siempre hemos sido felices, pero sólo nos damos cuenta cuando ha pasado el tiempo, y la distancia nos permite ver la totalidad de lo vivido.

»La felicidad siempre ha estado en tí; nunca te ha abandonado. Ni siquiera cuando la vida te ha hecho pasar por el dolor y la amargura. Sólo es que no la veías, que tu obcecación por encontrarla y por huir del dolor no te dejaba verla.

»Pon atención a tu vida, a lo que te rodea, a lo que sientes… y descubrirás que eres feliz ya, en este momento, que la felicidad forma parte de tí, porque la felicidad es como una verde pradera en donde baila la vida sus danzas de vida y muerte, de amor y soledad.»

Y acariciando la mejilla de la muchacha, le dijo con ternura:

—No busques la felicidad. Si deseas buscar algo… busca la vida.

Grian, de su libro “El jardinero”

Grian (Antonio Cutanda) nacido en Caracas (Venezuela) en 1957. Hijo de una pareja de emigrantes españoles, Grian regresó con su familia a España en 1964. Escritor, psicólogo, educador, investigador, traductor, comunicador y activista social, autor del bestseller El jardinero y fundador de la ONG pacifista Proyecto Ávalon.

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