La leyenda de Lino y el Lagarto gigante

Hoy traigo al blog una leyenda riojana, en la cual se mezcla de realidad natural y sobrenatural, transmitido de unos a otros en el tiempo y con una base de tiempo y lugar que a los riojanos no nos resulta desconocida.                                                                               Creo muy acertada la definición que dió en 1990 Timothy R. Tangherlini, de leyenda:                                                                                                                                      “Típicamente, la leyenda es una narración tradicional corta de un solo episodio, altamente ecotipificada,3 realizada de modo conversacional, que refleja una representación psicológica simbólica de la creencia popular y de las experiencias colectivas y que sirve de reafirmación de los valores comúnmente aceptados por el grupo a cuya tradición pertenece”.          J.L.Soba

Villoslada de cameros, La Rioja, Ermita de la Virgen de Lomos de Orio, Wikimedia Commons

Villoslada de Cameros, La Rioja, Ermita de la Virgen de Lomos de Orio, (Wikimedia Commons)

La leyenda de Lino y el Lagarto gigante

Según esta leyenda, en los parajes que rodean a Sierra Cebollera y más concretamente en Villoslada de Cameros, La Rioja, España; tuvo lugar un episodio de lo más pintoresco y para más sorpresa datado el 15 de julio de 1.824.

Lino González, nuestro protagonista, fue un chaval al que su padre apartó de la escuela para que ayudase en el oficio de pastor. Y acarreando leña estaba una mañana, cuando observó un pequeño lagarto serrano que se estaba comiendo sus migas de pan con leche.

El pequeño reptil, miró a Lino de reojo y siguió comiendo con insultante indiferencia.

-¿Que Lino, ha venido hoy el lagarto?-le comentaban los mayores.

-Sí señor.

-No sé, no me gusta ese bicho.

-¿No me ha dicho usted siempre que son amigos del hombre?

-Este no; este lagarto no mira como los otros y ha cambiado muchas veces de piel en poco tiempo, Tiene algo….

Esta escena se repitió todo aquel verano para diversión del chaval.

Pasó el tiempo y Lino creció, se convirtió en todo un hombretón curtido por el duro trabajo del trashumante.

Volvía orgulloso a su tierra con un rebaño propio. Una mañana de julio se encontraba sentado a las afueras de su corral, cuando escuchó ladrar a sus perros como desesperados. Los ladridos cesaron de repente para dar paso a una agitación pavorosa de sus ovejas.

Lino pensaba que podían ser lobos o perros salvajes; no le dio tiempo a más. Un gigantesco lagarto, con la boca ensangrentada, reptaba hacia él. Lino reconoció aquella mirada….!era él!

Echó a correr ladera arriba, tronchando todo a su paso; a punto de desfallecer, consiguió llegar a la escalinata de la ermita de Lomos de Orio, justo cuando el colosal reptil, atravesaba el camino en pos de él.

No había nadie alrededor y la ermita estaba cerrada. Mal pintaban las cosas.

Lino, romero asiduo de este lugar y devoto de Nuestra Señora, gritó:

-! Virgen de Lomos de Orio !

La puerta se abrió y el pastor se precipitó hasta la Madre protectora implorando su favor, antes de sufrir un desmayo. Cuando volvió en si observó aturdido como la enorme puerta se había cerrado partiendo al lagarto en dos.

Ocurrido en Villoslada de Cameros, el 15 de Julio de 1.824

 

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2 respuestas a La leyenda de Lino y el Lagarto gigante

  1. lurda55 dijo:

    Al empezar a leerlo no esperaba q ese pequeño animal se convirtiera en un peligro semejante!. Interesante. Saludos.😊

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