El Gran Dictador

800px-Dictator_charlie3[1]El Gran Dictador (1940)

El gran dictador, es una película estadounidense de 1940 escrita, dirigida y protagonizada por el británico Charles Chaplin. Chaplin era el único cineasta en Hollywood que seguía realizando películas mudas cuando el sonido ya estaba plenamente implantado en el cine, y esta fue su primera película sonora y la de mayor éxito.
En el momento de su estreno, Estados Unidos todavía estaba en paz con la Alemania nazi, pero la película ya era una feroz y controvertida condena contra el nazismo, el fascismo, el antisemitismo y las dictaduras en general. En la película, Chaplin define a los nazis como “hombres-máquinas, con cerebros y corazones de máquinas”.
Chaplin interpreta dos papeles, el del dictador Adenoid Hynkel (clara parodia de Adolf Hitler) y el del barbero judío. Este último guarda muchas similitudes con el personaje más famoso de Chaplin, el vagabundo Charlot. Aunque no se especifica si se trata de él o no, generalmente se considera que en esta película se produce la última aparición de Charlot. El largometraje recibió cinco nominaciones en la 13.ª edición de los Premios Óscar, sin embargo no ganó ninguno.                                                                                     http://es.wikipedia.org/wiki/El_gran_dictador

Por desgracia, en nuestro país los que no teníamos el poder adquisitivo que nos permitiera salir al extranjero, como tantas otras muchas cosas, no pudimos disfrutar de esta genial película hasta 36 años depués de su estreno oficial, ya que El gran dictador, se estrenó en España el 30 de abril de 1976, (se reestrenó en noviembre de 2002). Fué nominada en cinco categorías para los Oscar, y no le dieron ningún premio, el público sin embargo la ha reconocido como una granobra maestra.                                                                                      J.L.Soba

 

En El gran dictador, primera película sonora de Charles Chaplin, hay una escena, la que más me gusta estéticamente de la película, en la que suena un fragmento de la obertura de la ópera Lohengrin de Richard Wagner, en la que Charlie Chaplin, interpretando a Adenoid Hynkel, juega con el mundo.

El momento para mí mas emotivo de la película es el discurso final, del que pongo el texto en castellano pues no tiene desperdicio a pesar del paso del tiempo.

 El Gran Dictador (discurso final)

Lo siento, pero yo no quiero ser emperador; ése no es mi oficio. No quiero gobernar ni conquistar a nadie, sino ayudar a todos si fuera posible. Judíos y gentiles, blancos o negros.
Tenemos que ayudarnos unos a otros. Los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacerlos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos. La Tierra es rica y puede alimentar a todos los seres.
El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las almas. Ha levantado barreras de odio. Nos ha empujado hacia la miseria y las matanzas.
Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado nosotros. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado y sentimos muy poco.
Más que máquinas, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades, la vida será violenta. Se perderá todo.
Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de estos inventos exige bondad humana. Exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros.
Ahora mismo mi voz llega a millones de seres en todo el mundo, a millones de hombres desesperados, mujeres y niños. Víctimas de un sistema que hace torturar a los hombres y encarcelar a gentes inocentes.
A los que puedan oírme, les digo: no desesperéis. La desdicha que padecemos no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen seguir el camino del progreso humano.
El odio de los hombres pasará. Y caerán los dictadores. Y el poder que le quitaron al pueblo, se le reintegrará al pueblo. Y así, mientras el hombre exista, la libertad no perecerá.
¡Soldados, no os rindáis a esos hombres! que en realidad os desprecian, os esclavizan, reglamentan vuestras vidas y os dicen lo que tenéis que hacer, que pensar y que sentir. Os barren el cerebro, os ceban, os tratan como a ganado. Y como a carne de cañón.
No os entreguéis a esos individuos inhumanos, hombres máquinas, con cerebros y corazones de máquinas. Vosotros no sois máquinas; no sois ganado. Sois hombres. Lleváis el amor de la humanidad en vuestros corazones. No el odio. Sólo los que no aman, odian. Los que no aman y los inhumanos.
¡Soldados, no luchéis por la esclavitud, sino por la libertad! En el capítulo XVII de San Lucas se lee: el reino de Dios está dentro del hombre. No de un hombre ni de un grupo de hombres, sino de todos los hombres. En vosotros.
Vosotros, el pueblo, tenéis el poder. El poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad. Vosotros, el pueblo, tenéis el poder de hacer esta vida libre y hermosa. De convertirla en una maravillosa aventura.
En nombre de la democracia, utilicemos ese poder actuando todos unidos. Luchemos por un mundo nuevo, digno y noble, que garantice a los hombres trabajo. Y dé a la juventud un futuro. Y a la vejez, seguridad.
Con la promesa de esas cosas, las fieras alcanzaron el poder. Pero mintieron. No han cumplido sus promesas ni nunca las cumplirán. Los dictadores son libres, sólo ellos. Pero esclavizan al pueblo. Luchemos ahora para hacer nosotros realidad lo prometido. Todos a luchar para libertar al mundo. Para derribar barreras nacionales. Para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia.
Luchemos por el mundo de la razón. Un mundo donde la ciencia, donde el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad.

¡Soldados, en nombre de la democracia, debemos unirnos todos!

 

 

 

Esta entrada fue publicada en Arte, Películas para crecer y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a El Gran Dictador

  1. Bea Ocach dijo:

    GRACIIIIAS POR COMPARTIR ESTOOO! Chaplin fue verdaderamente un grande, creo que un gran innovador, lo pude apreciar en la película biográfica del 92, Chaplin, interpretada a su vez por un genial Robert Downey Jr. Te recomendaría que veas, La vida de Pi, una aventura extraordinaria, La Teoria del Todo y Quién quiere ser millonario. Que las veas y extraigas también sus enseñanzas. Saludos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s