Buddha, Poema inédito de Federico García Lorca

 BUDDHA

Portada de cuadernillo que incluye el poema Buddha con manuscrito original

Poema inédito de Federico García Lorca, escrito en enero de 1918, cuando tenía 20 años. El poema original estaba compuesto por cuatro cuartillas, de las que falta la segunda.
Sacado de un manuscrito original adquirido en 1995 por el Patronato Federico García Lorca de la Diputación de Granada, y perteneciente a los fondos de la colección de la Casa-Museo de Fuentevaqueros (casa natal del poeta). Sólo se editaron quinientos ejemplares del poema – que no había sido publicado con anterioridad – en un cuadernillo que incluye un facsímil del manuscrito original.
Bella composición en la que, pese a su juventud, Lorca demuestra tener ya conocimientos y motivación como para dedicar un poema a Buddha, donde nos relata poéticamente la partida de Siddhartha, para convertirse en Shakiamuni el buda, el iluminado.
J.L.Soba

Buddha

El palacio en sombra
Enseña brumoso sus oros bruñidos
La cálida noche derrite sus tules
Entre las estrellas rojizas y azules.
Lloran los chacales en junglas perdidos.

En el estanque lotos sangrientos
Lirios de agua, palmas, umbrías
En los jardines altas palmeras
Se inclinan lánguidas y severas
Acompasando sus melodías

Dulces magnolias majestuosas
Dan su fragancia sobre las cosas.
Noche de luna. Raro consuelo.
Arturo llora su luz de cielo
Flores, divinas… Piedras, preciosas.

(una cuartilla falta aquí)

Abriole la puerta de calma infinita
después esfumose. Siddhartha medita.
Una voz celeste suave musita
«Tú eres Tathagatha, puro, sin igual».

En fondos dorados entre rosas blancas
Lució sus encantos la diosa Verdad
El iluminado quedose hierático
Aspirando triste un perfume enigmático
Que manaba lento de la eternidad.

El cuerpo sin alma subió al aposento
Yashodara y el niño dormían
Siddhartha sintió un agobio violento
Corazones en sombras yacían…
Grave palpitaba el firmamento.

Se arrancó la flecha que le lanzó Mara
Traspasando salió de la estancia
Dulce el corazón se durmió en la fragancia
Que la luz del cielo le dejara.
Y marchó con la Bienaventuranza

Siddhartha solloza. El palacio lejano
Enseña entre ramas sus oros bruñidos
La cálida noche derrite sus tules
Entre las estrellas rojizas y azules.
Lloran los chacales en junglas perdidos.

Federico García Lorca

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